[Shanti de relax en Texas]
[truchas pescadas por la familia en Colorado]
[la sombra de nuestro coche durante el viaje]
[una de las muchas industrias que vimos desde la carretera]
En Amarillo, una parada "obligatoria" es el famoso restaurante The Big Texan. Es la atracción de la ciudad y se puede degustar un steak de 72 oz (mas de 2 kilos)!!! Si te lo comes en menos de una hora (junto a los acompañantes), es gratis. Si no puedes tienes que pagar $50 dólares. El récord lo tiene un hombre que se lo comió en 8 minutos!!! Nunca entenderé este tipo de burradas, pero es Texas al fin y al cabo donde todo es grande o a lo bestia. Nosotros evidentemente no lo intentamos, pero el restaurante era bastante curioso y estaba lleno a reventar con larga cola de espera. Muchísima gente con su gorro de cowboy, camperas de cuero tallado, vaqueros y estrellas en el pecho al mas puro estilo del Oeste. Incluso tienen una limousine gratuita con unos longhorn (cuernos de vaca largos) que te recoge en tu hotel si no tienes coche. En resumen: es una especie de parque temático para el amante del bistec. Unas fotos del lugar:
[sobre estas líneas 3 fotos del restaurante, por fuera y por dentro]
[Cadillac Ranch, fotos cortesía de The Horror]
Desde allí hasta Colorado el camino ya fue coser y cantar. Las cunetas atestadas de mofetas y ciervos muertos. Por primera vez en nuestra vida vimos manadas salvajes de antílopes al lado de la carretera, pastando tranquilamente. Uno empieza a cuestionarse si está en su sano juicio cuando empiezas a ver como algo artístico/arquitectónico las distintas industrias que te encuentras por el camino. No es que el sol me hubiese afectado de lleno, a pesar de ver constantemente espejismos por la carretera. Pero si soy sincero he de decir que me encantaban las estructuras metálicas que nos encontramos a la vera del camino.
Tras la parada, nos dirigimos hasta Colorado en un viaje precioso de unas 7 horas de coche. Paramos a comer en New Mexico en un pueblo chiquito del que ni me acuerdo del nombre. Era un restaurante local, muy majo, lleno de gente del pueblo, llamado "Rabbit Ear Cafe". Comida picante estilo tex-mex. Paredes de madera y crucifijos de todos los colores.
Desde allí hasta Colorado el camino ya fue coser y cantar. Las cunetas atestadas de mofetas y ciervos muertos. Por primera vez en nuestra vida vimos manadas salvajes de antílopes al lado de la carretera, pastando tranquilamente. Uno empieza a cuestionarse si está en su sano juicio cuando empiezas a ver como algo artístico/arquitectónico las distintas industrias que te encuentras por el camino. No es que el sol me hubiese afectado de lleno, a pesar de ver constantemente espejismos por la carretera. Pero si soy sincero he de decir que me encantaban las estructuras metálicas que nos encontramos a la vera del camino.
[trabajando el maíz]
[otra industria de cereales]
Los caminos estaban llenos de molinos de viento para extraer agua subterránea, los famosos water pumping windmill de Texas y de pequeñas Oil Pump para extraer petróleo de la zona. Las bombas de extracción dibujan siluetas y sombras mágicas durante la puesta de sol.
[oil pump en Texas]
[una water pumping windmill vista desde el coche]
[cartel de bienvenida en Colorado entrando por la I-25]
Tras 5 días, y varios estados (Florida, Alabama, Mississippi, Louisiana, Texas, New Mexico y Colorado) llegamos a lo que será nuestro nuevo hogar: Boulder. Pero de eso ya hablaré en otra entrada. Encontrar piso está resultando una tarea dificil ya que hay mucha demanda y poca cantidad. Ya os contaré.. Saludines y buena semanita a todo el mundo!

