Mostrando entradas con la etiqueta pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensamientos. Mostrar todas las entradas

17 enero 2011

La hospitalidad del desconocido

Cuando estabamos en el hotel de larga estancia (estuvimos unas 5 semanas) esperando por un apartamento, cocinábamos al menos dos veces al día para abaratar los costes de tan larga espera. El hotel disponía de una cocina grande, en el primer piso, que utilizábamos para hacer algunos platos. En cierto sentido parecía una especie de albergue. Un día cualquiera, mientras estábamos cocinando, un par de indios vinieron a a la cocina. Tímidamente les saludamos y empezamos a charlar.

Se sorprendieron y alegraron mucho cuando les comentamos que habíamos viajado largo tiempo por India y que es uno de nuestros países/culturas favoritas. La conversación discurría entre lugares y comidas. Cuando ellos llegaron, nosotros ya habíamos comido y nos disponíamos a bajar a nuestra habitación. Pero al final estuvimos charlando durante mas de una hora. Acostumbrados al recatamiento y corrección americano, por un momento viajamos en el tiempo y volvieron las preguntas directas, el tono relajado, las risas,... En una palabra: la falta de protocolo. Mientras charlábamos, uno de ellos estaba cocinando huevos cocidos al curry con verduras. Toda la cocina estaba impregnada de ese olor tan familiar para nosotros. Recordé cuando estábamos en el sur de India e íbamos a un café en cual tenían ghee orgánico que estaba delicioso, y lo huntabamos en un chapati con miel. Eran nuestras tostadas estilo indio. Eso, junto a un enorme bowl de fruta fresca local (papaya, banana, granadinas..), era nuestro desayuno diario durante varios meses. La cuestión es que cuando acabaron de cocinar nos invitaron a comer. Aunque ya habíamos comido y quizas por dejarnos llevar, aceptamos comer un poco de lo que habían cocinado. Estaba delicioso, aunque picaba a muerte!!! Ya no estamos acostumbrados a esa cantidad de picante, a pesar de ir de vez en cuando a un indio desde que vivimos aquí. Y es que la comida india para occidentales a penas pica comparada con la realidad de India (si, no solo pasa con nuestros restaurantes que no son autenticos). Los chicos estaban haciendo unos cursos para una famosa compañia de telefonía que está asentada en la zona. Al día siguiente se iban y nos regalaron un paquete de ghee fresco que habían traído desde India (como si fuera ibérico para un español). Fue un bonito gesto, que agradecimos enormemente, y que me hizo añorar esa hospitalidad natural y apertura que solo los pueblos o personas humildes tienen hoy en día. Y que se está perdiendo tristemente fruto de tantos miedos.

[...]

La semana pasada fui a la biblioteca a unas clases de conversación. Y allí conocí a un chico nepalí muy majo. Estuvimos charlando y le dije que había estado en Nepal. Es también un país que me encanta. Tanto como India o mas. Me costaba un poco entenderle, ya que su acento es muy fuerte. Pero con buena voluntad podíamos entendernos. La buena voluntad es fundamental cuando quiere comunicarte con alguien de otro país, necesitas tener paciencia y buena actitud. Krishna (nombre inventado) es hindú, como la mayoría de nepalís. Había venido a vivir a USA hace un par de meses (junto a su mujer y un hijo) porque les tocó la lotería de la Green Card. Se sorprendió gratamente cuando le hablé de Katmandú, de Pokhara, de los Himalaya, de regiones perdidas de Nepal. Flipaba cuando le conté que tomabamos leche de búfalo por la mañana recien ordeñada o que me encantaban los momos. O lo contento que se puso cuando descubrió que conocía bastantes cosas de su religión. Entonces ya no daba crédito. El Hinduismo y algunas otras religiones asiáticas, siempre me han parecido atractivas para estudiarlas (no para convertirme), quizás en mi empeño de comprender esas culturas. No se que sería primero, si el huevo o la gallina... pero estoy convencido de que las religiones tienen una enorme influencia en nuestras costumbres y estilos de vida. Sea como sea, Krishna me invitó a tomar un te a su casa y a comer otro día. Aquí en su empeño por integrarse, tienen que dejar de lado algunas de sus costumbres. Viven de forma muy humilde aunque parecida a nosotros y a pesar de no hablar un ingles correcto ambos tienen trabajo. También sufren porque la cultura americana es mucho mas diferente de su cultura que de la nuestra.

Mi conclusión en todo esto es que la cultura india y nepalí, como de alguna manera comprobé en nuestro viaje por esas tierras, es una cultura muy abierta, espontánea, generosa. Los hindúes ( y digo hindúes a propósito, porque los musulmanes que viven en India son generalmente mucho mas cerrados por lo que sea) son muy abiertos y en menos de 5 minutos te pueden preguntar desde si estas casado a cuanto ganas en tu trabajo (eso a algunas personas les resulta molesto). Y te abrirán las puertas de su casa sin casi conocerte. Y que quereis que os diga, su forma de ser me encanta. En un mundo donde prevalece cada vez mas el miedo, encontrar personas que te abren su corazon sin a penas conocerte, te hace sentirte reconfortado y con ganas de volver a confiar en la vida. Aunque solo sea por unos momentos. Me gusta la amistad profunda y duradera pero tambien la amistad profunda y efímera, propia de viajeros. Y es que cada vez medimos mas nuestras acciones. Desconfiamos incluso del generoso. Para quedar con alguien necesitamos conocer su arbol genealógico, de qué coño trabaja y quién son sus amigos. Hace tiempo que dejamos de lado nuestra intuición y lo que sentimos, para dejarnos llevar solo por la razón y el miedo a la hora de hacer amigos. Quizás por eso cada vez creamos sociedades más aisladas e individualistas donde lo único que nos preocupa es crear un espacio de paz (nuestro apartamento) donde ser vulnerables. Y en cierto modo, en nuestras casas, dejamos expresarse esa vulnerabilidad, ya que cremos que estamos "mas seguros". Pero es una seguridad ficticia. Y es un aislamiento brutal. Vivimos hacinados en apartamentos y casi lo poco que nos interesa del vecino es tener datos que nos inviten a la tranquilidad, saber que no es nadie malo. Y ya con eso nos llega. Nuestras conversaciones giran, en el mejor de los casos, en torno al tiempo. Paseamos nuestros perros o vamos al gimnasio con auriculares o el movil por miedo a que alguien nos dirija la palabra. Elegimos el cajero del supermercado que nos resulte mas familiar. Y encendemos el televisor o leemos el periodico solo para asegurarnos de que nuestro miedo es real y que tiene sentido vivir así. ¿O acaso hay otra manera de vivir?

12 enero 2011

El precio de la libertad

El ser humano le cuesta aprender de sus errores. El tiroteo vivido en Arizona hace unos días, donde 6 personas fueron asesinadas (entre ellas una niña de 9 años) a sangre fría, lo demuestra una vez mas. En estos momentos una congresista demócrata se debate entre la vida y la muerte y hay otro puñado de heridos anónimos. Y no parece haber un por qué. O si lo hay, no se quiere ver.

¿Cuando se van a dar cuenta del problema? EEUU presume de ser un país de libertades, el país más libre del mundo. El quiz de la cuestión sería definir entonces el concepto "libertad". Muchas veces, cuando hablas con un americano, no concibe el hecho de que en España "solo" los policías puedan tener armas. Sin embargo, olvidan (o no quieren ver) que el episodio vivido en Arizona se repite una y otra vez cada año: en un colegio, en un supermercado o en un instituto, como pasó en la matanza de Columbine, en Colorado, hace unos años (recordemos: 12 niños y un profesor muertos)

¿Cuantos presidentes de EEUU (4 fueron asesinados, desde Lincoln hasta Kenedy) tienen que morir para que se den cuenta? ¿Cuantos Martin Luther King anónimos? ¿Cuantos niños?
Seamos serios: mientras no se limite la posesión de armas (especialmente las armas de asalto) y se pongan leyes y test psicologicos menos flexibles con ellas, estos fenómenos seguirán pasando una y otra vez. Ningun ciudadano necesita tener una AK-47 en su casa, nadie vive mas libre ni seguro por poseer un arma de semejante calibre. Cada año ocurren accidentes en los que niños mueren o son heridos por un arma que hay aparcada en casa. No estoy hablando de prohibición, algo utópico en el pais de las libertades. Estoy hablando de restricciones, de hacerlo mas dificil, de controlar el mercado, de pasar test psicologicos severos, de eliminar las armas de asalto (que nadie necesita ni para cazar un ciervo ni defenderse en su casa). De educar.

Todo esto me hace pensar en como se da la vuelta a la tortilla al tema de las armas. Como cuando se intentan cambiar estas cosas los lobbys o el NRA empiezan a hablar de derechos, recorte de libertades, etc. ¿Hay alguna libertad superior al derecho a vivir, y que alguien te puede privar de ello porque sí? Probablemente todos estos necios lo verían de otro modo si uno de sus hijos muriera por una bala perdida o asesinado por el simple hecho de ir ese día al colegio. A veces el ser humano es un ser necio, mezquino, y confunde perpetuar sus errores con mantener sus libertades. Aunque le cueste la vida a 4 presidentes y a miles de personas cada año. Debe ser el precio de la libertad. O la mejor excusa: son accidentes. ¿Y no hay forma de prevenirlo? ¿No se puede ser proactivo con el tema?

El lunes se celebra el día de Martin Luther King. Quizas poca gente sepa que solo es fiesta oficial en todo EEUU desde el año 2000. Solo desde hace 10 años. ¿Por qué? Porque a mucha gente le costaba aceptarlo. Un negro, un dia de fiesta por un negro, un tipo cualquiera. Olvidaban o no querían ver que MLK tan solo era un simbolo, un recuerdo de la lucha por los Derechos Civiles en este país. Un símbolo de la lucha contra la segregación, el racismo. Un recordatorio. Un hombre que defendía su causa amparado en el ahimsa (la no-violencia, que es la base del yoga, y que tuvo como un precursor a Gandhi). Son esos tipos (como MLK)) los que te inspiran y los que hacen e hicieron grande a este país. Quizás porque conocen claramente el significado de la palabra libertad: ser tu mismo en paz, independientemente de tu condición, color, raza o sexo. Y eso nunca te lo dará un arma, por muy grande que sea. Simplemente es algo que te tienes que ganar. Y solo se conquista desde la no violencia.

Bonus Track 1: la venta de armas "se dispara" y crece un 60% en Arizona tras la masacre de Tucson 
Bonus Track 2De las ideas prescindibles

08 diciembre 2010

Invisibles

Librería Tattered Cover por dentro
Ayer fui a pasar la tarde a Tattered Cover Book Store, una de las librerías que hay en Denver. Su eslogan es "eat, sleep, read". Paseando, veía como salía humo de las alcantarillas y como se podía escuchar el ruido del agua, similar al rugido de las tripas cuando tienes hambre. "Quizás la ciudad tiene hambre", pensé. Hambre de un mundo mas justo y un mejor reparto de las condiciones. El ruido nos hizo sonreír y algunas parejas se asustaban al pasar por encima de la rejilla. Y es que el rugido era muy alto, casi parecía que hablasen. La noche era fría, seca, dura... Como cada tarde cuando el sol se oculta tras las montañas rocosas. Pero muchos hacen su vida en la calle, al menos lo imprescindible. En la zona del centro siempre hay un enorme trajín de personas que se mueven de un lado a otro y que me recuerda en cierto modo al centro de Madrid. Entré en la librería y enseguida noté la calefacción. Hace tiempo que me di cuenta que las librerías y bibliotecas de la zona son lugares a los que recurre la gente sin techo para entrar en calor. Aquí a nadie le importa. Ni para bien ni para mal, es algo aceptado. No se si el frio les hace leer o lo aparentan. Pero es raro el día que no se sienta a mi lado un sin techo en la biblioteca de Boulder. Y algunos tienen cosas que contar, solo necesitan un par de oídos que les escuchen. Por momentos dejas de ser invisible. Es curioso que solo dejes de ser invisible para los nadies. A veces pienso que en esta sociedad uno solo abandona la condición de invisibilidad para los homeless, para los comerciantes y los camareros. Y si tienes un trabajo, para tu jefe, aunque en este caso sea por el interés. El resto de la sociedad te saluda, te sonríe, pero en realidad no te ve porque no existes. Y no hablo solo de desconocidos. Hablo también de conocidos, amigos o vecinos... Uno de los homeless que vive en uno de los semáforos, pone carteles graciosos para llamar la atención: "no tengo fe, necesito un ángel",  "el calentamiento global ha derretido mi iglú y estoy sin casa", "no miento, es para una cerveza" y otros a cada cual mas original. A eso se le llama "innovar" dentro de tu condición. Algunos tienen e-mail e incluso te piden tu portátil para consultarlo un momento. Aunque no sepan que necesitas una red para conectarte.

El otro día Bob, uno de los que venden periódicos para gente sin techo, se sentó a mi lado. Yo estaba con mi portátil en uno de los cafés de la ciudad. Probablemente estaba buscando trabajo, algo a lo que me dedico afanosamente desde hace unos días, aunque no lo recuerdo. Bob llama la atención porque es uno de los pocos afroamericanos que vaga por la ciudad. Se sentó a mi lado con una tabla de ajedrez. Sacó uno de esos relojes que los ajedrecistas usan para jugar. Y se puso a jugar solo. Yo no daba crédito viendo la velocidad con la que movía las piezas. Usaba ambos lados del tablero con una agilidad inaudita que no había visto jamas. Mis ojos a penas podían seguir la velocidad de sus manos. Al rato, un chico joven de mas o menos mi edad, le pregunto si podía jugar contra él. Bob aceptó. Y lo machacó. Probablemente Bob tenga un don y no lo sabe (o quizas si, quien sabe). Pero vi en sus ojos que tiene un sueño y quizás algún día salga del agujero en el que está metido. No todos salen. Ni todos quieren salir. Pero algunos pocos consiguen rehacer sus vidas.

Pero sigamos con el tema de la librería. Es rústica, preciosa. Tiene los techos con ese toque característico del oeste: tochos de madera entremezclados con tuberías plateadas. Recuerda al típico peinado de Brad Pitt: parece desaliñado pero tu sabes que todo está cuidadosamente en su sitio tras horas en el estilista. Lo que menos me gusta de estos lugares son las horribles moquetas sacadas de un película de serie B de los años 70. Pasé de puntillas por la primera planta, observando las tarjetas navideñas y los nuevos best-sellers sin entusiasmo. Subí a la segunda planta. Se podía escuchar el silencio, aunque había bastante gente. Es una biblioteca enorme, muy diáfana. Tiene numerosos sofás destartalados, como recogidos de la basura. Estanterías de madera llenas de libros y recomendaciones, tanto de los libreros como de la gente. Notitas aquí y allá...

Foto de la librería y sus sofas
Me acerqué a la sección de humanidades y temas sociales. En un rincón de la librería había un círculo de sofás y butacas que estaba ocupado por 5 personas. Todos estaban leyendo, en completo silencio. Yo me fui a echar un vistazo a unos libros, en la sección de al lado. Cogí 3 o 4 libros para ojear y me senté en un banco al lado de la ventana. Pasarían 30 o 40 minutos. En las librerías pierdo la noción del tiempo, no sabría decir. De pronto me doy cuenta de un ruido constante, como un vaivén. Iba y venia de forma mecánica, pero no sabría decir que era. Miré la hora y casi eran las 9 de la noche. Hora de cerrar. Deposité los libros en la estantería y de la que me iba volví a mirar el rincón. Allí seguían las 5 personas con los libros abiertos, durmiendo. Eran personas sin techo que simplemente entraron a cobijarse y que con el calor, la lectura, la noche... se habían dormido profundamente. El ruido que escuchaba minutos antes de lejos, era el sonido de su respiración. Una especie de ronquido suave, armonioso y constante. El cuadro era dulce y parecían niños. Todos parecemos niños cuando estamos dormidos. La frente se relaja, aflojamos la mandíbula, nos entregamos a otra dimensión...

Salí de allí con una buena sensación, entre divertida e inocente. Monté en el coche para regresar a Boulder tras una larga jornada. Y de pronto, tras girar por una calle desconocida miré a la izquierda y vi un grupo de unas 200 personas sin techo haciendo cola para entrar en el albergue. Diablos, hacía varios grados bajo cero! Había muchos afroamericanos e incluso alguno que podría ser yo mismo: joven blanco y mas o menos arreglado. La escena era parecida a la que te puedes encontrar en India a la puerta de un ashram, donde los pobres y hombres santos hacen cola para recibir limosna cada mañana. El paisaje era desolador. Pocos metros después miro a la derecha y veo otro nutrido grupo haciendo cola en una casa de caridad católica. Esta vez no escuché el rugido de la alcantarilla. Esta vez escuché el silencio aterrador de la soledad y el hambre. No pude articular palabra hasta Boulder. No podía quitarme de la mente la imagen de esta gente. Y se que no es mi culpa, ni la tuya. Pero qué coño, quería hablar de ello. Es una forma de agradecer cuando dejo de ser invisible. Aunque solo sea para sus ojos.

19 noviembre 2010

Primeras impresiones


Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato?.

Las primeras impresiones en general están siendo positivas. Si empiezas con malas vibraciones en tu nuevo lugar... mala cosa. Mas adelante, posiblemente vendrán algunas decepciones. Pero, sin duda, es importante empezar las nuevas aventuras con buen pie. Y de momento la cosa va bien. Imagino, además, que será inevitable caer en los tópicos cuando sólo conoces la superficie. Poco a poco iremos rascando, para adentrarnos hacia lo profundo del lugar. Pero no pidan peras al olmo. Y menos cuando no estamos en temporada.

La ciudad es bastante interesante. Boulder es un college town o ciudad universitaria con poco mas de 100.000 habitantes y unos 30.000 estudiantes. Las ciudades universitarias en EEUU son los epicentros intelectuales y alternativos del país. Es muy diferente vivir en un pueblecito perdido de Kansas, que en Lawrence (Kansas), donde reside la universidad pública del estado y que es una ciudad muy cuca. Los estudiantes le dan un golpe de aire fresco a este tipo de ciudades, aunque luego cada una tenga sus propias tendencias. Las tendencias de Boulder son la ecología (bien entendida), la educación de calidad, el deporte (fundamentalmente al aire libre), la espiritualidad (no religiosa) y los servicios sociales. Diríamos que esos son sus puntos fuertes. A esos puntos habría que añadirles que es una ciudad muy liberal, de ahí que sus ciudadanos (los boulderitas) la llamen la Republica Popular de Boulder.

Los aspectos o tendencias de la ciudad provocan que, en cierto modo, haya poca diversidad. Por poca diversidad se entiende que hay una mayoría de blancos (o como algunos dicen de manera despectiva, whities) y algo de elitismo. Las universidades públicas (y privadas) de calidad suelen provocar que haya una cierta tendencia hacia el elitismo. Y algunas clases sociales y razas más marginales quedan excluidas. Hay latinos y hay afroamericanos, pero pocos. Y ese aspecto de la ciudad me gusta menos. Denver es mas cosmopolita y diversa. Y es una opción, cuando lo que buscas son esos aspectos.

Sin embargo, tras mas de dos años en EEUU, valoro mas residir en un lugar acorde a mis ideas y gustos, que la diversidad. De nada me sirve vivir en un lugar donde haya mas diversidad si no encuentro cosas que hacer y que me gusten. Es difícil ir siempre contracorriente y ser el raro, eso está claro. Pero la diversidad siempre es, de alguna manera, algo ficticio y no necesariamente positiva. No me entiendan mal: me encanta la diversidad. Pero quiero que entiendan el punto. A la hora de la verdad siempre se terminan formando guetos y barrios marginales que acaban convertidos en núcleos que suman, pero que de diverso tienen poco. Hay numerosos ejemplos de ello, como en los barrios de New Jersey donde hay núcleos con montones de indios. Los barrios afroamericanos e hispanos, del sur de EEUU. Y muchos mas. La diversidad interesante es la mezcla, la fusión, el mestizaje. Y eso solo lo encuentras el pequeñas zonas, generalmente las grandes urbes. Aquí hay cierta diversidad, pero una diversidad fruto del ambiente universitario. A partir de ahí la diversidad es mas limitada.

Sea como sea aquí encuentro gente mas afín a algunos aspectos de nuestras rutinas. Mucha gente se mueve en bicicleta. Ese aspecto,  junto a la cantidad de tiendas que venden marihuana (solo a pacientes), le da un cierto aire holandés a la ciudad. Durante varios años había usado la bicicleta como medio de transporte, y la había abandonado prácticamente en Florida. Las enormes distancias y las elevadas temperaturas me "obligaron" a ello. Aquí no solo no es raro sino que está muy extendido y muy habitual. Por todos lados hay bicicletas, carriles-bici, zonas para aparcarlas o alquilarlas. Como ejemplo de ello es el concesionario de coches. Cuando en Florida llevábamos nuestro coche a reparar o hacer un cambio de aceite, si les llevaba tiempo te dejaban un coche. Aquí no te dejan un coche, te dejan una bicicleta. Es algo sintomático de lo que digo. No piensen que todo el mundo se mueve en bici, tampoco es eso. Pero si que es algo habitual y que se ve mucho a pesar de las gélidas temperaturas que registra Boulder con relativa frecuencia. No veo la hora de poder hacer la mudanza y sacar a pasear nuestras bicis (que están dentro del ReloCube)

Otro aspecto que estoy disfrutando son los numerosos cafés (de calidad) que tiene la ciudad. Siempre llenos de ambiente, tanto por las mañanas, como por las tardes/noches. Cuando digo cafés no me refiero a Starbucks, es cadena que crece como setas a la sombra de McDonalds. Me refiero evidentemente a cafés locales con bollería o galletas caseras, y que disponen de opciones para comer mas o menos saludables. Estos cafés están llenos de vida y los estudiantes los copan con sus portátiles y apuntes, con sus modas y sus silencios. Es raro el día que no hay un concierto gratuito donde se pasa la gorra, o un recital de poesía. Echaba mucho de menos esas cosas. Y qué decir de los restaurantes, con una oferta que supera con creces nuestra demanda, tanto en calidad como en cantidad.

El tiempo hasta ahora ha sido bastante benévolo, aunque el primer día nos recibió con una nevada de un par de horas. No se preocupen por mi. Un asturiano sabe lo que es el frio, la lluvia y la nieve, aunque no a los extremos que registra la zona. Pero sabremos sobrevivir e incluso disfrutarlo. Hasta ahora, que no suele bajar de -4 C, me recuerda un poco de mi estancia en Madrid. Mas adelante, cuando algunos días ronden los -18 C, seguramente vengan los berrinches. Pero lo bueno es que es una zona muy soleada. Y yo, que soy una especie de cactus o de áloe vera, necesito el sol para vivir y poquita agua. Aunque haga frío. Y de sol aqui vamos sobrados, con mas de 300 días soleados al año. Es por ese motivo que se practica tanto deporte: bici, triatlón, esquí, senderismo, escalada, rafting, maratones y un sin fin de actividades que con la llegada del buen tiempo aumentan considerablemente.

No tendremos tiempo de aburrirnos, se lo aseguro. Y ahí lo dejo, que aún hay muchas cosas que hacer y muy poco mas que decir.

30 septiembre 2010

He dejado la dieta vegetariana después de 6 años

[Para todos aquellos que tienen que luchar con una enfermedad crónica. Y para sus allegados, que tanto sufren con ellos]

Desde hace cosa de 3 semanas, mas o menos, he dejado la dieta vegetariana (después de 6 años,  uno de ellos vegano). He empezado a comer pescado. Pero para que entendáis los por qués, necesito explicaros antes mi historia personal. He estado dudando si contarlo o no, pero creo que es el momento de hacerlo y que os ayudará (a los que menos me conocéis) a comprender mejor todo y encajar piezas. O sea que me voy a abrir y soltaros un poco de mi historia personal. Es duro, aviso a navegantes. Y es a pesar del rollo, solo una pequeña parte.

Empiezan mis problemas de salud...
Cuando tenía 18 años era un chico normal del monton. Estaba en COU, no era muy buen estudiante pero no se ma daba mal.  Pero era un poco vago ( de los que estudian la tarde/noche antes). Me apasionaba el deporte y la lectura. Jugaba a futbol. Había jugado tambien a balonmano en un equipo grande y la natación no se me daba mal (me querían, pero les dije que no, tenía que entrenar tres horas diarias).  Como me apasionaba el deporte y el ejercicio lo que habia imaginado era estudiar Magisterio por Educación Fisica y luego irme a estudiar INEF a Coruña o Madrid. Eso y Fisioterapia eran las únicas salidas que me gustaban. Pero mi vida se torció...

Un día me levanté de la cama con grandes dolores de barriga y diarrea. Fui al médico y me dijo que era una simple gastroenteritis. Tomar suero y dieta blanda, lo típico. Pero no era eso. Los siguientes 6 meses fueron una peregrinación constante de médico en médico, subidas a Urgencias y demás. Me fueron diagnosticando de todo: piedras en el riñón, úlcera de estómago, etc etc. Me daban tratamientos para mis supuestos problemas, pero nada funcionaba. Cada vez perdía mas peso y para un chico delgado perder 9 kilos, se notaba demasiado que estaba mal. Perdí un montón de clases en el instituto, entrenamientos, etc. Mi vida normal había desaparecido y no sabía por qué ni cómo salir de esa situación. La cuestión es que a los dolores y retortijones abdominales (iba mas de 10 veces al baño cada día) se sumó que empecé a sangrar por el curso. Os podéis imaginar el susto e impresión que un niño de 18 años (que había estado sano toda su vida, mas allá de catarros y esguinces) se lleva al ver el panorama. Y el susto de mis padres cuando se lo conté y lo vieron. Me ingresaron en el hospital al comprobar que tenía anemia severa, había perdido mucho peso e iba unas 20 veces al baño (con sangre) diarias a pesar de no comer casi nada. Estuve cerca de un mes en el hospital. Tras mil pruebas: gomas por la boca, colonoscopia, biopsias, escaners, radiografías, mil análisis, cultivos, etc me dijeron, con 18 años, que tenia la enfermedad de Crohn, algo de lo que yo ni siquiera había oído hablar en mi vida. Mas adelante, tras la biopsia y otras pruebas me dijeron que era Colitis Ulcerosa, que es muy parecido pero algo mas benigno. La impresión fue gorda y digerirlo fue mas difícil todavía. Tenía miedo de morirme y lo digo de verdad. Yo pesaba en ese momento 48 kilos (hoy ando entre los 64-66 kgs), después de mas de una semana solo con suero.Ver otras personas en el hospital con la misma enfermedad no me ayudó nada. Una persona había muerto mientras estaba allí, otros les estaban haciendo transfusiones de sangre. Todos extremadamente delgados y con muchos años de sufrimiento a la espalda.  No quiero dar muchos detalles porque fue algo muy duro. Sin el apoyo de mi familia (mis padres, mis amigos, mis tios y mis primos) no se si hubiera salido adelante.


La comida no tiene nada que ver...
Lo primero que haces cuando te diagnostican una enfermedad crónica grave es preguntar al médico que puedes hacer para mejorar o no empeorar las cosas. El médico me dijo que era una enfermedad grave, pero que podía tener calidad de vida y habría periodos de tiempo normales, alternando periodos de remisión con brotes mas o menos severos. El tratamiento era tomar fundamentalmente Urbason/Prednisona o lo que comúnmente entendemos por cortisona. Tomaba 60 mg diarios junto a otras muchas pastillas (protector de estómago, pastillas para dormir, pastillas para la enfermedad que tendría que tomar toda mi vida). El médico me dijo que la comida no tenía nada que ver y que podía comer de todo y observar por mi mismo que me sentaba bien o mal. Me advirtió que en general los lácteos, especialmente la leche, no va bien para la gente con colitis ulcerosa. Pero a parte de eso, ninguna otra sugerencia. Cuando el médico no te da ninguna respuesta empiezas a hacerte preguntas a ti mismo sobre qué puedes hacer tu por mejorar.

Mi dieta de aquella era "la normal": comía de todo, aunque pocas verduras y poca fruta. Me encantaba el chorizo y el jamón, los embutidos, la pasta, los postres, el pan, el arroz blanco. Comía mucho pan con queso tras las comidas. Tambien comía huevos y patatas fritas. Los fines de semana me bebía alguna copa con los amigos y fumaba tabaco, unos 10 cigarros diarios (lo dejé hace 7 años). Es decir, lo que se dice bien no comía, pero mas o menos comía y bebía igual que cualquiera de mis amigos o familiares y a nadie le pasó nada.

Los siguientes dos años fueron un infierno. A penas salía del hospital, tuve varios ingresos mas (entre ellos un par de ellos de dos semanas o así). Pasé una hepatitis aguda (que cogí en el hospital), una pancreatitis aguda, lumbociática, depresión, azúcar alto, duodenitis, mononucleosis,  artritis, retención de líquidos... entre otras muchas cosas y problemas menores. Me hiceron el punzamiento en la columna para saber si tenia meningitis una de las veces, diciendome que probablemente la tenía (finalmente no). Ademas (de toda las pastillas anteriores) empezaron a darme inmunosupresores y hablar de operar. Yo no quería, conocía gente que se habían operado y seguían exactamente igual. Y mi familia tampoco, claro.


Peregrinación por las Terapias Alternativas
Cuando ves que la medicina alopática no funciona (ni para controlar los síntomas, ademas de tener grandes efectos secundarios) empiezas a buscar otras alternativas. Es normal, estás completamente desesperado y eso solo lo comprende alguien que haya pasado por ello. Os puedo asegurar que he probado de TODO. He ido a Suiza a ver a una naturópata que a través de pastillas de hierbas resultaba efectiva. Pero no funcionó, solo temporalmente, y era muy caro ir hasta allí cada poco. Probé la homeopatía durante meses, que en mi caso no funcionó (si es que funciona en el de alguien). Probé Flores de Bach, que me ayudaron a nivel emocional, pero mi intestino seguía igual. Me di masajes de todo tipo: quiromasaje, shiatsu, chino... Me pusieron agujas, ventosas. Todo, os lo puedo asegurar. Probé hierbas, infusiones e incluso un brebaje que me prepararon las monjas de clausura que me ayudó a desintoxicar mi hígado e intestinos. Hidroterapia de colon, quiropráctica-spinology (durante varios años, con buenos resultados a nivel musculo-esquelético), terapia craneosacral, medicina china, medicina tibetana, ... ¿Sigo?

A los 22 años empecé a ir a clases de Yoga. El Yoga me venía fenomenal, salía de allí renovado, relajado, sin tensiones. Dejé de sangrar y podía hacer vida normal, aunque seguía tomando un tratamiento, pero ya no cortisona. El yoga no me curó, pero me ayudó a encontrar un equilibrio en mi vida a todos los niveles. Me habían declarado corticodependiente y que no podría dejar de tomar cortisona. Pero con los cambios de dieta y el yoga había encontrado ese balance, mi digestión mejoró y al menos solo tenía que tomar el protector intestinal para toda la vida (según el médico nunca podría dejarlo, ni tampoco la cortisona a baja dosis).


Mi vida empieza a ir bien... y consigo aprobar una oposición del Estado...
A los 22 años empecé a devorar libros de nutrición que explicaran qué coño me pasaba o que me ayudaran a mejorar. Os puedo asegurar que he leído y estudiado más de 100 libros sobre nutrición, tirando por lo bajo, de todas las corrientes (bajo o alto en grasas, poca proteína, low carb, frutarianismo, vegetarianismo, omnivoros, veganos, macrobiotica, zumos, batidos, ayunos y todo tipo de corrientes occidentales y orientales). Empecé a cambiar y experimentar con la dieta. Pasé a comer carne sólo una vez a la semana. Pescado dos o tres y el resto verduras. Dejé de tomar azúcar blanca de aquella (salvo días contados). Mi digestión mejoró notablemente. No tenia problemas, pero seguía con la pastillita protectora (una cada comida). Así estuve los siguientes 4 años de mi vida mas o menos.

Tras un año de preparación intensa (por mi cuenta) aprobé una oposición de administrativo en la Administración General del Estado. Me tocó el centro de España, era lo mas cerca de mi tierra a lo que podía optar. Trabajaba en una oficina (prefiero omitir el Ministerio y algunos datos). Desde el primer día que tomé posición de mi plaza me di cuenta de que aquel trabajo no era para mi. ¿Pero a qué podía aspirar alguien cuya salud estaba deteriorada, necesitaba un baño cerca y todos sus sueños se habían roto? Funcionario sonaba como la mejor opción para mi: trabajo seguro, fácil, vacaciones, buen seguro médico, jubilación. No había sido mi sueño pero creía que era la mejor opción en las condiciones que estaba. Descarté preparar la oposición para profesor de Educación Física porque tras las practicas de 6 meses en colegios me di cuenta de que era muy estresante y de que no estaba preparado para enseñar. Trabaja de funcionario pero odiaba ir a la oficina por las mañanas, muchos de ellos lloraba antes de ir. El ambiente en mi trabajo era una mierda y mi trabajo de funcionario no me llenaba. En una palabra: no era feliz en mi trabajo.

Renuncio a ser funcionario...
Empecé a decir, al poco de tomar posesión, que quería renunciar a mi plaza de funcionario. Imainaos decir esto a tu familia y amigos: pero qué dices, estás loco y bla bla bla. Pero yo lo tenía claro. Aguanté en el trabajo casi 4 años. Pero tras hacer el Camino de Santiago (desde Roncesvalles a Santiago en 30 días),  y conocer a mi pareja actual, renuncié a mi plaza de funcionario. No pedí excedencia, todo el mundo flipaba que alguien renunciara a un trabajo fijo para toda la vida. Fue una decisión dura, tuve momentos de duda, pero en menos de un mes sabía que no me había equivocado. Y me fui con Laia a Barcelona. Ella venía con una beca Fullbright a la Autónoma como parte de sus estudios de Máster/Doctorado en Antropología. Después de un año allí ella abandona su doctorado (tras la experiencia con la Autónoma) y decidimos irnos a Asturias durante los siguientes tres años.


Vegetarianismo/veganismo, ayunos, etc...
Aunque para hacer yoga no hace falta ser vegetariano,  conocí varias personas vegetarianas que les iba bien con la dieta y me empecé a interesar por el tema. Laia había sido vegetariana durante 3 años (cuando iba a la universidad) y me habló bien de ello, aunque en ningún momento me propuso hacerlo. Hace cosa de 6 años descubro un americano que lleva 25 años sano gracias a la higiene natural. Me leo su libro varias veces, lo comprendo y me lanzo. Empiezo una dieta vegana de comidas crudas (ensaladas, batidos de frutas/verduras, zumos) y verduras al vapor sin sal durante varios meses. A pesar de que recomienda hacerlo bajo la guia de un médico, decido hacerlo solo, en nuestra casa en el campo. A los pocas semanas y gradualmente dejé la medicación. Mi intestino dejo de tener diarrea y mucosidad y se normalizó por completo. A día de hoy sigo sin tomarla despues de mas de 6 años y no te tenido que volver al hospital ni al médico desde hace 8 años al menos, solo a revisión (cada par de años). Creo que desde entonces solo he pasado un par de catarros. Analíticas perfectas, nivel de energía alto, colonoscopias normales (salvo la que hice al volver de India, donde había unos centímetros de irritación)

Empecé con la hidroterapia, aplicando sus principios en mi casa. Baños de asiento,  de pies,... en agua fría, y chorros de agua fría eran mi día a día. Baños en el río de agua fría en invierno, alternados con caminatas de intensidad alta. Baños de sol cortos (helioterapia). Varias horas de practica de yoga avanzado intenso cada día. Ayunos de fruta. Semi-ayunos de zumos de fruta, curas de fruta, ayunos de zumos, y ayunos de agua de 3-4 días. Nunca había sentido tanta energía en mi vida. Comprendí como funcionaba muy cuerpo, la digestión, los procesos de detoxificación, putrefacción, etc. Muchas de esas cosas las aprendí bajo la guía de médicos alopáticos y/o naturistas (una mezcla de ambas ramas) en diferentes lugares. Descubrí que hay médicos y nutricionistas buenos y malos en ambas corrientes (alopática y natural) o que lo natural no es sinónimo de inocuo (ya hablaré de algunas cosas mas adelante), por decirlo de forma simplista y resumida. Descubrí que una cosa es lo que comes y otra muy distinta lo que digieres y asimilas. Observé que el cuerpo regenera cuando se dan las circunstancias adecuadas (y siempre que no hay un deterioro irreversible). Y otras muchas cosas... Lo bueno de mi colon es que al ser tan sensible noto inmediatamente aquello que va bien o mal. Aunque a veces es difícil determinar las causas. Que la salud depende de varios factores: genética, alimentación, descanso, agua, emociones, ejercicio, respiración, etc y no solo de una cosa (aunque aquí me estoy centrando solo en una)

Durante todos estos años he llevado una dieta vegetariana estricta, aunque no bebía leche, pero tomaba huevos a veces y quesos. Como me sentía fuerte y nos apasionaba India, el yoga y su cultura nos fuimos a India. Lo consideraba un reto para una persona que había padecido problemas digestivos severos. India es un lugar que te pone a prueba a todos los niveles, te lo garantizo. Pero los retos me apasionan, soy un guerrero. Dejamos la casa, los trabajos, la huerta orgánica, vendi mi musica y libros, etc y nos fuimos a la aventura durante 9 meses a estudiar yoga, viajar y aprender sobre música india, etc. Necesitaba un reto, explorar nuevas cosas, abrir un poco la mente. Aventura!


La experiencia india y venimos a USA
La experiencia india fue muy enriquecedora, aprendimos muchas cosas, pero fue muy dura. Y la comida india es superpicante. Y el picante me hace daño, claro. Pasó un mes hasta que dejé de llorar y de hincharse los labios, cada vez que comíamos. Y claro, eso me irritó el intestino, cuando iba al baño mi culo echaba fuego je je. Pero pude aguantar los 9 meses de viaje, como un campeón, sin tomar medicaciones. Aunque notaba el intestino irritado, tenía mis estrategias para comer saludable: desayuno de fruta, ensaladas, pero no podía evitar la comida picante mas allá del arroz blanco. Para qué hablar de los aceites negros que usan para cocinar que cambian una vez al año (si cuadra)... Confiaba que al dejar el picante en España, reducir los lácteos (en India volví a beber leche en los chai) y comer una dieta vegetariana mas saludable, se pondría otra vez normal. Y así fue, aunque tardé un poquito en recuperar.

Y para afrontar nuevos retos y seguir creciendo decidimos venir a USA, ya que para Laia era difícil encontrar un buen trabajo en España, mas alla de dar clases de inglés (que estaba bien, pero no la llenaba). Para acelerar el proceso volví durante un año a una dieta vegana, muy fresca (comida cruda vegetariana: zumos, ensaladas, green smoothies, verduras, frutos secos y semillas). Mi colon se normalizó rápidamente y recuperé mis niveles de energía.

Aparecen las deficiencias...
Ya durante mi época omnívora tenía deficiencia de vitamina B12. De hecho tenía anemia ferropénica que no desapareció curiosamente hasta que empecé a comer vegetariano. Yo era consciente de que la dieta vegana equilibrada tiene carencias, tanto en vitamina B12 como en vitamina D. La vitamina D se asimila con el sol, pero las únicas fuentes están en productos animales (o suplementos). Con esto quiero decir que sabía lo que estaba haciendo, pero quería experimentar. Hay gente que no tiene carencias durante muchos años. Y yo me encontraba fenomenal. Laia, por ejemplo, comiendo lo mismo está fenomenal. Pero cada persona es un mundo.

Hace cosa de un par de meses empecé a notar un poco de mala memoria. Al principio no le di importancia y pensaba que era por el cambio constante de un idioma a otro. Lo típico: no te acuerdas de palabras en español ni en ingles y te quedas en blanco. Pero luego noté que una de mis cejas empezó a perder pelo. Quizás es una tontería, un eccema, pero empecé a pensar que quizás tenía deficiencia de algo. Luego empezaron los dolores articulares. Eso ya fue lo definitivo. Hice análisis (antes de los dolores) y tenia insuficiencia de vitamina D y B12. Llevaba ya un par de meses tomando suplementos, pero era insuficiente, no los amilaba.

Si tienes deficiencia de vitamina D, por ejemplo, no asimilas bien el calcio y es normal tener dolor en articulaciones, huesos, calambres y demás. Y la vitamina B12 es fundamental para otras funciones (no me quiero extender mas). Por tanto decidí empezar a tomar aceite de hígado de bacalao y de pescado como fuente de vitamina D, y omegas. Y poco después decidí empezar a comer salmón, sushi, sashimi y otros pescados.  Y creo que lo seguiré haciendo durante una buena temporada. Como soy una persona que por mi características personales no puedo comer gluten, ni lácteos (los como solo en pequeñas dosis en forma de yogur/queso) mi dieta estaba muy limitada y decidí introducir productos animales de nuevo y "dejar de ser" vegetariano. He antepuesto mi salud a mis ideas y a seguir explorando el campo de la nutrición/salud, algo que me apasiona. Sigo pensando y defendiendo la agricultura y ganadería ecológicas, eso si que no ha cambiado. Siempre he dicho que se puede llevar una alimentación mas o menos sana y equilibrada siendo omnívoro o vegetariano y que somos omnivoros por naturaleza (y créeme, he leído muchos libros sobre el tema, aunque respeto la opinión de cada cual). Creo que no hay una dieta para todos, y que cada uno debe encontrar aquella que mas se ajuste a su metabolismo, trabajo, etc. Veo la dieta ovo-lacto-vegetariana equilibrada como una opción válida para toda la vida, pero veo la dieta vegana como una dieta con deficiencias nutricionales que solo es valida para corto plazo: una limpieza/purificación, pero no para toda la vida.  En otra entrada hablaré sobre lo bueno y malo de ser vegetariano/vegano pero por hoy creo que es suficiente. No se si alguien se leerá el tocho, si es así gracias por la paciencia. No lo he contado para dar pena ni ser un "pobre de mi", de hecho quizás me encuentro la mayor parte del tiempo mejor que la gran mayoría de la gente. Solo me apetecía compartirlo, especialmente por si hay alguna persona que se encuentra mal y lo lee como un mensaje de esperanza. He aprendido durante 16 años, a estar agradecido a una enfermedad por haberme abierto los ojos y ayudado a cambiar el rumbo de mi vida a mejor. Que la salud es un tesoro, y algunos (desgraciados) no se dan cuenta de lo que tienen. Lo único que se es que en el punto en el que estoy me apetece explorar y seguir aprendiendo de esta vida tan fascinante, superando mis limites, mis barreras y creciendo como ser humano.Y vivir para contarlo. Todo tiene un por qué y lo anterior es un ejemplo de los míos.

19 agosto 2010

El mundo Walmart

Walmart es un mundo paralelo. Si hay un lugar en este país donde se juntan razas y clases sociales es allí. Es toda una religión, y tu deber es peregrinar allí al menos una vez al mes. No hace falta comprar, lo importante es ir y observar.

Es un lugar donde puedes ver a gente en zapatillas o en pijama, caminando con la confianza de sentirse como en casa. La imagen y el aspecto tienen entre cero y ninguna importancia. Verás afroamericanos con piernas y brazos tatuados, que llevan camisetas de tirantes de la talla XXL, conjuntadas con varias cadenas de oro, zapatillas de basketball y enormes cascos de DJ. Hispanos con bigotillo molón y un par de dientes de oro, merodeando la sección de latin food, mientras sus hijos viajan subidos en el carrito de la compra. Los asiáticos recurren a Walmart casi tanto como a los mercados orientales. Indias embutidas en un colorido sari y musulmanas tapadas hasta las orejas. Gente obesa (y no tan obesa) desayunando en el Mc Donalds que tienen dentro. En Whole Foods dificilmente verás un obeso, se sentiría humillado. A cambio verás las Madonnas de brazos musculados y tetas operadas, con su esterilla de yoga colgando de la espalda.  O los yuppies de pelo engominado, moreno de bote y piel embalsamada en las cremas y perfumes mas caros, comiendo solos mientras hablan por su blackberry. Sería mejor poner el movil en la silla de en frente con la función "altavoz" activada. Así, al menos, parecería que comes con alguien, en vez de con algo.

En el mundo Walmart las opciones se disparan tanto como los estímulos en un parque de atracciones. Puedes ir a cortar el pelo en la peluquería que tienen dentro. O a graduarte la vista. O a pasear. Si. Hay gente que sólo va a pasear, al igual que hay gente que va a caminar a un Mall para hacer ejercicio. Sobre todo la gente mayor, que buscan el refugio del aire acondicionado y huyen del sofocante calor. Los trabajadores también son peculiares. Si tienes una minusvalía siempre podrás trabajar en Walmart saludando a la entrada, de reponedor o de cajero. El otro día un tipo me dijo que no podía dormir a las 3 de la mañana y que se fue a pasear a uno de esos Walmart que están abiertos las 24h. Imagino que tienes que ser americano para comprender esto. O ir a Walmart mas a menudo. Al fin y al cabo es una religión y, como para casi todo, son necesarias unas gotas de fe. Es la cara b de América, no te olvides de escucharla.

04 agosto 2010

Tormenta tropical= café gratis

Esta tarde, a eso de las 7 pm, nos dirigíamos al downtown. A esa hora, en nuestra comunidad, activan los aspersores de agua y caminar se convierte en algo parecido al Principe de Persia: agua por todos lados y sueles acabar mojado. Por eso, desde hace tiempo, vamos al downtown a caminar al lado del mar. Es una zona bonita de la ciudad. El camino discurre al lado del puerto deportivo y luego se adentra en una zona residencial de gente rica, que tiene su yate anclado a la puerta de casa. Es curioso como la gente aquí no solo no usa vallas sino que tampoco usa cortinas. A veces en la zona de ricos me entra una sensación extraña en la barriga. Se respira tanta soledad como humedad. Es algo que tiene que ver con el Sur: el calor, las cigarras cantando, la luz plateada y la humedad. Pasa aquí, en New Orleans, Georgia, Alabama y en otras partes del sur. Es una especie de melancolía que viene y va sin avisar.

El agua de la bahía está como un plato y mucha gente se agolpa al borde del mar para pescar centollos y pescados variados. Para ello se ayudan de una cesta de red o de un cubo y un palo, materiales bastante rudimentarios. Pero como he constatado frecuentemente, muy efectivos. No es ni el primer ni el último cubo que veré lleno de centollos, ostras y cangrejos.. Ese momento del día, lo usamos para caminar sin el perro, al cual sacamos 3 veces al día. Pero caminar con el perro no es lo mismo, ya que se detiene en cada arbusto, farola, meadita o esquina. También delante de la casa de sus mejores amigas o de sus peores enemigos. En especial un Huskey con el que surgió el odio a primera vista. Los perros son así. Los humanos también. Eso convierte cada paseo con él en una caminata a paso de caracol. De ahí nuestras salidas por nuestra cuenta.

Estábamos llegando al downtown, que está a unos 15 minutos en coche, cuando empezó a caer una tormenta tropical increíble. Hay que vivir una para saber de lo que hablo. Durante una tormenta tropical en menos de 5 minutos se forman ríos de un par de palmos de altura y en las cunetas se forman charcos del tamaño de un lago Suizo. Tu cristal delantero del coche se empaña, el ruido dentro del coche es ensordecedor, se vuelve oscuro como si fuera de noche. Los truenos son acojonantes, de película de terror. Retumban en tu pecho y te hacen sentir diminuto. Las primeras 100 veces son las peores. Cuando ocurre eso, lo mas prudente suele ser aparcar en una cuneta y esperar a que pase. Como estábamos al lado de Starbucks decidimos parar allí y tomar algo a la espera de que la tormenta pasara. No suelen ser de larga duración y lo normal es que en menos de una hora pare y vuelva a estar despejado. Las tormentas, ademas, aumentan la sensación de calor, y la ciudad se convierte en un baño turco en toda su extensión.

Salir del coche y correr hasta la entrada del café eran 20 metros. En 20 metros de tormenta tropical con paraguas te empapas mas que en 10 minutos bajo la lluvia en Asturias. Abrir y cerrar la puerta hace que el coche quede encharcado por dentro. Decidimos echar a correr. Llegamos a la puerta empapados hasta las orejas (nunca mejor dicho). Entramos al café calados, como dos perroflautas. Flip-flops, camiseta de manga corta, bermudas y para de contar. Adentro el aire acondicionado estaba a tope y nos quedamos helados. Es lo mas parecido a un invierno en Florida.

El camarero nos ve y con una sonrisa nos dice irónicamente  "¿Está lloviendo, no?". Pedimos un par de cosas y cuando nos pusimos a pagar nos dijo con una sonrisa: "hey, invita la casa". La sorpresa y el agradecimiento nos invadió. Nos sentamos totalmente calados en un silla a contemplar los relámpagos en el horizonte. Nos sentíamos como uno de esos dias en que hace mucho frío y llueve en invierno, y alguien te da cobijo y una taza de te. El frío tropical es algo así.


Barbara Allen (John Travolta) "a song for Bobby Long"

21 julio 2010

Las pequeñas cosas..

Esta es mi lista de pequeñas cosas, esas que me gustan y que me reconfortan:

Dar un paseo por la montaña. Respirar aire puro. Leer un buen libro. Hacer Yoga temprano. Contemplar en una chimenea un fuego ardiendo. Sentarme al lado de una hoguera. Los mangos. Hablar con mi familia y pasar tiempo con ellos. Charlar con un buen amigo. El zumo de naranjas valencia. El mar. Una cala. El ruido de la olas. Acurrucarme en la cama cuando hace frío. Abrazar a mis padres. Música. Pasear con mi perro. Torimbia. Lost. Earl Grey. Las piñas. El curry. El agua de manantial. Bañarme en un río. Gandhi. Las playas nudistas (aunque me gustan todas). Bañarme desnudo. Soñar despierto. El masaje shiatsu. Espacios diáfanos. El humor español. Las semillas de mostaza. El romero. La pimienta. Los tomates caseros. Plantar una huerta. Correr con Laia y Shanti dentro de casa. Dormir acompañado. Escribir libremente. Ver animales en libertad. El cine clásico. Una infusión en un día frío. Un smoothie en un día de calor. La quinoa. Café solo. Ver una película con Laia en casa bajo una manta. Zumo de piña, manzana, lima y jengibre. Los champiñones portobello. La barba de varios días. La piel morena. Jugar con el perro. 

Acariciar. Observar a la gente. La comida japonesa. El cine de autor. Una buena comedia romántica. Las ovejas. La miel manuka de Nueva Zelanda, aunque me gusta cualquiera. El olor a césped recién cortado. Yogi tea. Un chai. Beber de una fuente fresca. El aloe vera. El bambú. El guacamole. La salsa (mexicana). El naam y el chapati. El pan de leña. La tortilla de patata no muy pasada. Las vacas asturianas. Los mapaches. The Big Bang Theory. Escuchar una buena charla. El amigo desconocido. La Vita Mix. La Huron. Los mojitos. Beber algo con alcohol de Pascuas a Ramos. La fluidez. El mestizaje. Las ensaladas. Los aliños. Los picnics. Ir de camping. El jabón natural. El aceite de oliva extra virgen. El pan con aceite. Las montañas rocosas. Los pinos. Las librerías de segunda mano. Las bibliotecas. Las camisetas viejas. Los vaqueros rotos. Los vaqueros recién lavados. El pelo desenfadado. Los ojos. Las miradas profundas. Los cuentos. Una buena novela. La comida un poco picante. La honestidad. La selva. Los monos. Los elefantes. Los mercados de especias. Los palillos chinos. El green curry. Los rollos vegetarianos vietnamitas. Los tacos. The Sopranos. Los pinchos de verduras y champiñones a la BBQ. Meterme en la cama con la ropa limpia. Los diferentes acentos. Ver el cielo desde un avión. Dátiles rellenos de nueces. Nama Soyu. La luz natural en espacios cerrados. El sol. Tomar el sol cuando es suavecito. Conocer mundo. Conocer personas. Conocerme a mi mismo.

Conducir. Un road trip con Laia o un amigo. Escuchar música en el coche y cantar a grito pelao. Abrazar un arbol. Gritar con toda mi alma en un paraíso perdido. Los castaños y recoger castañas. Los avellanos y recoger avellanas del suelo. Rascar la frente de un burro. Oler el mar. La comida india. Los champiñones shiitake. Pasar ratos solo en silencio. Las cabras. Beber sorbitos de agua del mar. Recoger fresas salvajes. Hacer infusiones de menta. El mango lassi. La comida tailandesa. Escuchar a cualquiera cantar y tocar la guitarra. El naranja, el malva y el verde. Las orquídeas. Viajar lentamente. Volver a casa. Escuchar a la gente. El arroz basmati. Los higos. Una peli buena de gansgters. El flamenco puro y el de fusión. La música norteamericana. El folk. Dejar a Shanti que se suba a la cama de vez en cuando. El sonido de la guitarra española. El bansoori. Los bosques asturianos. Los National Parks de EEUU. La sopa de calabaza. Los días tontos. Leer libros de cocina vegetariana. Ir al cine. Leer un periódico mientras desayuno, aunque sea online. Los arándanos. Los muebles de madera hechos a mano.  La ropa de segunda mano.

Tener espacio. Las tormentas gordas cuando no hace frío. Jugar con la nieve. Las manzanas asturianas. La sidra dulce. Compartir. Regalar. Ser sorprendido. El olor a lavanda. El incienso Nag Champa. Una buena papaya con zumo de lima. Cenar una sopa cuando hace frío. Los abrazos del alma. El camino de Santiago. Andar en bici. Nadar. Las camas duras. Las personas blandas. Las amapolas. Las casas de piedra o de madera. La artesanía. Dormir con la ventana abierta si hace fresquito. Caminar descalzo. Los delfines. Los alces. Las mentes abiertas. Las velas. Los batidos que hago de cacao.  Frotar mis manos en menta o hierbabuena y después olerlas. Volver a Asturias después de un tiempo fuera. El olor de leña ardiendo en una chimenea. Disfrutar de una puesta de sol. La luz del amanecer en una cara. El canto de los pájaros. Las estrellas fugaces. Los nadies. Las ardillas. Las mariposas. Un Martín Pescador. El olor de un mercado en India. Los suelos de madera. Los azulejos españoles. Las canciones tristes. Llorar cuando tengo ganas. Reír con ganas. Dejar mis emociones fluir. Los parques. La arena blanca de Florida. Las dunas. Las primeras horas del día. La noche. Hablar con alguien inteligente. Las personas sensibles. La albahaca fresca. Las tortugas. Los arboles milenarios. El humor. Modern Family. Las bromas. Reírme de mi mismo. La hora de Bill Cosby. Comer con la mano. El falafel. La comida libanesa. La pizza. Los anacardos. Las cerezas picotas. Los fulares de colores. Los gorros para el invierno. Las gorras para el verano. La ropa de algodón. Las sandalias. Ver fotos de buenos momentos. Recibir y escribir cartas. Los paisajes en tren. La piel de gallina. Los pelos de punta. Las notas sorpresa. La vida tranquila. Hacer lo que me apetece. La libertad...

Esta entrada la escribí después de leer esta otra de Pelocha. Seguro que me dejo cosas, pero es una buena selección de mis cosas favoritas. Que paséis buen día y disfrutéis de las pequeñas cosas que nos regala la vida.

25 junio 2010

Entendiendo a los estadounidenses II: competitividad y privacidad

Siguiendo con la serie "entendiendo a los americanos", hoy me gustaría hablar de estos dos aspectos: la privacidad y la competitividad.

Privacidad
Este es otro de los aspectos más característicos o que mas chocan a los españoles de los americanos. Es un valor muy relacionado y cercano al individualismo, algo de lo que ya hablé en su día. Los americanos asumen que la gente "necesita tiempo para si mismos", "tiempo para estar solos" para reflexionar sobre cosas o para recuperar su equilibrio psicológico. Los americanos tienen grandes dificultades para entender las personas que siempre quieren estar con otra persona, que les disgusta pasar tiempo solas.Los americanos creen que esta actitud refleja debilidad o dependencia.

Las actitudes americanas sobre la privacidad pueden ser difíciles de entender para los inmigrantes. Las casas americanas, los jardines e incluso las oficinas pueden parecer siempre abiertas e invitándote a pasar. Sin embargo la realidad es que los americanos dan por supuesto que conoces que hay limites o fronteras que no deberías pasar a pesar de no existir ninguna valla. Cuando una de esas fronteras sea sobrepasada se sentirán molestos, fríos y distantes. Es su manera de hacerte entenderlo.

Por último, esta característica se refleja en cosas como tener tu propio coche, tener tu propia habitación desde que naces o tener incluso tu propio espacio dentro de la casa cuando eres adulto. También se refleja a la hora de discutir algo. Normalmente lo hacen en un espacio privado. Es difícil ver a un americano dar voces en una tienda discutiendo con un familiar (también pasa, pero poco). Normalmente se hara en casa o en el coche, no en el aeropuerto, supermercado o en la cola del pan. Son menos viscerales.


Competitividad
La competitividad es algo que está muy presente en la sociedad americana. Esto es algo que apreciamos fácilmente si nos fijamos en la atención que dan a los eventos deportivos y a las estrellas mediáticas del deporte. Y es algo también obvio en los colegios y  en las actividades extracurriculares, donde los juegos y concursos son algo asumido como deseables y beneficiosos. El lado malo de la competitividad se da cuando estas comparándote constantemente con otros: quien es mas rápido, listo, guapo, etc. Incluso son muy típicas las pegatinas en los coches de mejor amante, mejor marido, mejor cocinera, mejor estudiante... mejor algo. Aunque no siempre reflejan un espíritu competitivo, reflejan generalmente ese aspecto de la sociedad americana.

Artículo inspirado en el libro "New directions: reading, writing and critical thinking", de Peter Gardner, y en mis propias experiencias personales.

17 junio 2010

Hemos vuelto de España (I'm back)

Ya estamos de vuelta. Hemos pasado unos días en España disfrutando de la familia y los amigos, lo hemos pasado muy bien con ellos y nos fuimos con pena. Aunque no hemos podido ver a todo el mundo por falta de tiempo han sido unas buenas vacaciones en líneas generales. Los primeros días me sentía raro, un poco guiri en mi propio país. Pero con el paso de los días me sentí como en casa. Me he dado cuenta de que algunas cosas han cambiado y también me ha ayudado a darme cuenta de que a veces también tenemos prejuicios y tópicos hacia nuestro propio país, quizás en un intento de salir hacia delante sin mirar atrás. Algunas cosas que pensaba sobre España y EEUU después de este viaje han cambiado.

En el viaje a España tuve sensaciones variopintas. Según llegamos a Barajas se nos colaron 4 tipos, a los que luego reconocí como los Hombres G (reconocí a David Summers). Aprovecharon una curva para colarse dos por dentro y dos por fuera. No estaba acostumbrado a la ley del mas listo. En barajas ya había vivido un par de encuentros mas con famosos. En una ocasión Alberto Contador vino a preguntarme si esa era la cola para el vuelo hacia EEUU. Un mes antes había ganado su primer Tour de Francia. La otra situación curiosa fue con Elsa Pataky. Me encontraba tranquilamente esperando a que Laia viniera de alguna parte, cuando un foco me deslumbró la cara. Me fijé  y vi como un grupo de cámaras y una chica revoloteaban a mi alrededor dando círculos. La chica resultó ser la venerada y semidiosa Elsa y ahí me dí cuenta de tres cosas. La primera es que no me gustaría ser famoso. La segunda es que el nivel y las artes de la prensa tomatera española es impresentable. Y la tercera es que Elsa Pataky es paticorta y pierde mucho en las distancias cortas.

Otra sensación muy curiosa la viví al volante. El primer día que cogí el coche sentí encajonado. El forito [dicese del Ford Fiesta antiguo] es bastante pequeño pero las carreteras estrechas también contribuyeron a esa sensación. Me daba cosa ver los coches venir en sentido contrario sin una mediana por el medio y una sensación de miedo me agarrotaba al pensar que los carriles no tenían la anchura suficiente. Pero esa sensación desapareció el primer día. Tampoco olvidaré como me pitaron cada dos por tres. O como se me fue la pinza adelantando por la derecha por la autopista, algo a lo que estoy acostumbrado en EEUU. También volví a recuperar mi pericia aparcando en huecos imposibles, algo que siempre llamaba mucho la atención a Laia, sobre todo los primeros años. Noté como las distancias me parecen diferentes y como ir de Oviedo a Gijon en 25 minutos de coche me parece ahora casi como vivir en la misma ciudad.

Lo que no ha cambiado (para desconsuelo mio) es la concepción de los menús vegetarianos españoles. No hablo de los restaurantes vegetarianos, que los hay y algunos son muy buenos. Hablo de que fuera de ahí, mucha gente no sabe lo que es la comida vegetariana. Cuando digo que algunos piensan que el jamón, el salmón o el pollo son vegetarianos no exagero. Como muestra un botón:

Menú Vegetariano:
menestra de verduras, ensalada mixta (con atún), revuelto de setas, salmón a la parrilla, bacalao a la vizcaína, trucha a la burgalesa. Para que veáis que no exagero cuando a veces en algún bar pregunto si tienes opciones vegetarianas y me responden con que tienen tortilla de chorizo o de jamón, o vegetal con jamón.

Pero salvo ese detalle disfrutamos mucho de la comida y probamos algún restaurante estupendo. Disfrutamos de nuevo del pa amb tomaquet, del aceite de oliva español (no siempre lo compro español en EEUU), del pan de leña fresco y recién hecho cada día, de desayunar leyendo un periódico español, de los ratos con la familia, de pasear por la calle, de algún que otro exceso o comilona, del vino español, del campo, de las casas de piedra, del fresquito nocturno, del sol y lluvia a partes iguales, de los buenos y viejos amigos. Disfruté de saludar a los vecinos de toda la vida, al del kiosko, a la frutera y al panadero. Disfruté de cruzarme a gente por la calle que conozco de toda la vida y preguntar que tal les va la vida. Disfruté de las reuniones familiares donde no quedan sillas para sentarse y todo gira en torno a algo que picar. Disfruté, en una palabra, de un baño social al que ya no estaba acostumbrado.

Ya os pondré algunas fotos.  Saludos desde la cálida, húmeda y soleada Florida.

19 mayo 2010

Grandes cadenas americanas

Me gustan mucho los comercios locales, pero viviendo en EEUU es casi imposible escapar de las grandes cadenas y franquicias que pululan por todo el país, las conocidas chain stores and restaurants. Usamos generalmente tiendas locales y restaurantes locales pero también usamos algunas de las grandes franquicias americanas. Aquí os dejo con mis favoritas, el orden no tiene importancia. Voy a usar un poco de Spanglish para darle un poco de sentido a las comidas y demás.

CHIPOTLE
En EEUU está lleno de cadenas de fast food mexicana. La gran mayoría de ellas venden comida tex-mex que es un híbrido entre la comida mexicana y la americana, aunque generalmente son de mala calidad (como Taco Bell). He probado varias y no me gusta ninguna. Sin embargo la cocina del suroeste (cuisine of the southwestern )es una de mis favoritas, especialmente en un lugar casero, local y auténtico. De entre las cadenas de comida rápida para mi tiene un pase Chipotle. Los burritos o tacos vegetarianos no están nada mal, y tienen muchos ingredientes frescos: lechuga, la salsa, tomate y cebolla, guacamole y beans (frijoles negros) en parte son orgánicos. El precio ronda los $6-7 dólares y tambien puedes comer un burrito bowl (los ingredientes del burrito en un plato de ensalada, sin la tortilla). No es comida mexicana auténtica ni comida de calidad, pero para un apuro y gastar poco dinero lo recomiendo.

WHOLE FOODS MARKET

No es un supermercado para todo el mundo ni para todos los días, si solo fueras a comprar allí gastarías mucha dinero en la cesta de la compra. Pero siendo vegetarianos tenéis que comprender que nos encante, como comenté en su día. ¿Y por qué me gusta tanto? Honestamente me gusta mucho no sólo por la compra sino también porque la comida de bufet que ofrece es rica, de calidad y barata. El bufet libre cuesta $7.99 la libra, y solemos comer allí por $9 dólares por cabeza. No tienes que pagar tasas, ni propina  y puedes ver lo que hay disponible. Incluso si tienes suerte y hay alguien cerca te dará una prueba de la comida. Van variando cada poco los menús y nunca te aburres. Por tanto me gusta mucho ir a comprar y de paso comer o cenar fuera (en la terracita). Otra cosa que me gusta de allí es que te dan gratis muchas pruebas: de queso, de chips, de vino, de salsa, de fruta, etc. Es una buena forma de descubrir comidas nuevas y de este modo he descubierto varios vinos o quesos. Si compras las cosas en oferta no es mucho mas caro que un supermercado normal. Si compras a capricho es muy caro. Tienen todos wifi gratuito.

SUPERWALMART
¿Quién no ha oído hablar de Walmart y sus historias? Su lema es "ahorras dinero, vives mejor". Es la mas grande minorista del mundo: 7.000 tiendas en 14 mercados y 1.900.000 empleados. Con eso creo está dicho todo. Todas las ciudades de EEUU tienen varios Walmart y algunos de ellos abren 24 horas y tienen un tamaño descomunal. Mientras algunos de los que compran en Whole Foods son un poco snobs, en Walmart puedes encontrar todo tipo de "fauna" y personajes que no encontrarías en otro lugar. Merece la pena entrar de vez en cuando solo por eso. Tiene literalmente de todo: electrónicos, ropa, muebles, accesorios y también tiene una sección de fruta y verdura fresca barata (y de menos calidad en general). También suele tener dentro peluquería, óptica y, por supuesto, un McDonalds. Tiene un buen servicio de site to store (comprar desde casa) donde puedes comprar cosas más baratas que en la tienda. Nosotros compramos un portátil por este sistema hace poco.
 
PANERA BREAD
Si echas de menos el pan español Panera Bread puede ser un sitio que te saque del paso. El pan no es igual, ni mucho menos, pero tiene una variada gama de panes y dulces. Se puede comer allí ya que dispone de un menú barato (para salir del paso), aunque su comida no me gusta mucho. Nosotros durante un tiempo comimos algunos panes de allí, ya que donaban lo sobrante al trabajo de Laia. El pan integral no está mal y algunos postres son bastante ricos. Tiene wifi gratis. Pero ya no vamos porque aquí hay un sitio local que hace pan en horno de leña (y del día) que no tiene que envidiar a una panadería española.

PUBLIX
Es un supermercado normal pero con buena presencia y mucha variedad. Me gusta mucho la sección de fruta y verdura fresca. Es el supermercado que está al lado de casa y el que mas usamos. Tiene café gratuito dentro (muy bueno pal estreñimiento), panadería, y un poco de todo. Sería un punto intermedio entre Whole Foods y Winn-Dixie. Tienen sushi hecho en el día (incluso con arroz integral) cuyas bandejitas cuestan $ 6 dólares y que están bastante ricos (al menos los vegetarianos). Y tienen buenas ensaladas de fruta y de vegetales que también usamos cuando estamos en la carretera.


TARGET
Es otra de las grandes cadenas americanas, un poco parecida a Walmart, aunque ofrece otras prestaciones. Quizás sus productos son un poco más caros (por poco) aunque algunos ofrecen algo mas de calidad, tienen una linea de productos mas limpia, con mejor imagen a mi modo de ver. Me gustan sus muebles y la ropa es barata y guapa que en Walmart. A veces puedes encontrar cosas estilo Zara (me refiero a una copia de otras marcas a precio barato). También tiene su versión de Supertarget de tamaño XXXL. He de decir que para muebles nosotros recurrimos a Ikea que nos queda a 15 minutos de casa ;-)
 
CRACKER BARREL
Es nuestro restaurante de carretera más recurrido si no conocemos uno local. Es un sitio muy familiar y que predomina sobre todo en la zona sur, donde hay una plaga de ellos, aunque se está extendiendo por todo el país. Destaca por sus desayunos, pero puedes desayunar durante todo el día. Tiene precios asequibles y puedes comer huevos de todas las formas posibles que te puedas imaginar. Es un ambiente un poco mezcla de antiques y country con todo tipo de objetos interesantes colgados de las paredes. La comida es sureña y hacen platos del día. Puedes comer pancakes, biscuits, tostadas, macaroni and cheese, verduras, ensaladas, bacon, chicken n' dumplins, etc. Si tienes uno cerca no te lo pierdas, a pesar de su tamaño siempre hay que esperar para coger mesa. En invierno tienen la chimenea puesta y sillas de balancín en la terraza. También tienen una tienda muy interesante llena de souvenirs de todo tipo, en Navidad me gusta mucho lo que tienen. Es ya un clásico, un día haré una entrada sobre ello.

 Parte del desayuno de mis padres en Cracker Barrel , nada mal..

GOODWILL
Es una cadena de tiendas de ropa y cosas para la casa que son de segunda mano. También funciona como una ong que da trabajo a gente marginada en la sociedad. Un buen lugar para ir a mirar y encontrar algún chollo. Por ejemplo puede encontrar muebles baratos cuando vienes a vivir a USA que te saquen del apuro.


BORDERS
Es mi cadena favorita para mirar libros, aunque prefiero algunas tiendas locales y sobre todo de segunda mano. Son amplias, están ordenadas y tienen sección musical donde puedes escuchar algunos discos (es cara). Tambien usamos Amazon para comprar online, es increíble la cantidad de libros que puedes comprar por solo 0.99+3 de gastos de envío. Por 4 dolares tienes infinidad de libros de segunda mano en buen estado.


STARBUCKS
Durante los primeros meses lo usamos bastante pero hace 8 meses que no bebo ni te ni cafe por lo que he dejado de ir. Siguiendo el dicho "lo que no te mata te hace mas fuerte", durante el primer año y pico bebía allí un Tall Americano (ice coffee en verano) que me duraba dos días (debido al tamaño). También tiene wifi si te sacas la tarjeta, vende la prensa y puede ser un sitio donde hacer vida social un poco a la europea (cada vez se sienta mas gente). No es café de calidad y si eres un purista europeo y cafetero no te gustará. Pero cuando vives aquí te acostumbras al puto café aguado y le pillas el punto (al cabo de +10 años). También tiene tes, infusiones y todo tipo de helados y frappuccinos que mas que cafés son postres hipercalóricos (si eres diabético entras en coma por contacto visual). Hay varios cafes y teterías locales con mejor cafe o te y con otro ambiente mas alternativo.


Estas son las que mas usamos. Aunque pueda parecer increíble NUNCA he entrado en un McDonalds, Burguer King, Wendy's, ni en KFC, ni en la gran mayoría de cadenas de comida. Preferimos restaurantes locales y slow food, librerías de segunda mano. Hay otra América mas alternativa y menos conocida que en general nos resulta mas atractiva.

¿Cuáles son tus favoritas? ¿Alguna sugerencia?

10 mayo 2010

Gracias a Mitch Buchannon y Cristiano Ronaldo por el legado

En un tiempo pasado (no tan remoto) los hombres estábamos mal distribuidos. Éramos calvos, teníamos pelos en el pecho, barriga michelín y culo meseta. Nos salían pelos de las orejas y de la nariz. Usábamos Varon Dandy de a litro para peinarnos y perfumarnos y no se nos caían los anillos. Aún siendo feos u oler a hombre, éramos hombres felices y sin complejos. Hasta que surgieron en nuestras vidas hombres como Mitch Buchannon (David Hasselhoff) o Lorenzo Lamas (el Rey de las camas) que hicieron tanto daño al españolito medio. Esas imágenes de Mitch a cámara lenta corriendo sobre la arena de California destrozaron la autoestima del españolito medio.

Hoy en día si quieres envejecer con dignidad levántate bien temprano y haz 3000 abdominales para tener (la barriga) plana y dura. Luego depílate todo el cuerpo, sobre todo el pecho, las piernas, el culo, las orejas y la uniceja. No te olvides de revisar que no haya ni un solo pelo donde tiene que estar. Si por lo que sea te estás quedando calvo, usa ampollas o hazte un implante capilar. Cremitas para la cara y/o para los granazos post-adolescencia o en su defecto limpieza de cutis. Espuma o gomina para el pelo. Pelo despeinado, pero no aleatoriamente, NO!!! Cada pelo colocado al milímetro durante 20 minutos o mas. Cuando se acerca el verano toca GYM y sesiones de solárium para lucir aspecto moreno. Blanqueador para los dientes. Ropa interior Calvin Klein y colonia de marca aunque sean de rastrillo.

Y yo que no hago nada de eso me empiezo a sentir un hombre de las cavernas. No hay nada como aceptarse a uno mismo oiga: sale mas barato y no tienes que hacer esfuerzo. Vean, vean a Mitch dandolo todo a cámara lenta. Usted no lo recuerda pero él fue el culpable:

28 abril 2010

mis experiencias con musulmanes

Tras las polémicas sobre la chica española (no emigrante) musulmana que lleva pañuelo y no va a clase, he estado reflexionando sobre mis experiencias vividas con musulmanes. Y todas ellas, sin excepción, han sido buenas y algunas excepcionales. Os contaré un poquito..

vida en barrio musulman, Old Delhi
Musulmanes vendiendo comida en Old Delhi, India

VIVIENDO CON UN MUSULMÁN
Mi primera experiencia de convivencia con un musulmán fue con un chico de Siria. La experiencia fue excepcional en todos los sentidos. El llevaba unos 8 años viviendo en España y era una persona muy culta y religiosa,  exquisitamente educada. Pocas veces a lo largo de mi vida me he encontrado una persona mas educada que este chico. Viví con él en un piso durante unos 6-8 meses y durante ese tiempo vi muchos musulmanes en mi casa. Me gustaba mucho hablar con él sobre su cultura, las diferencias culturales entre España y Siria, entre el Catolicismo y el Islam. Con él aprendí hacer hummus, cuscús y algún otro plato que hoy en día no como. Era un persona muy tradicional, reservada pero muy correcta. Hacía sus 5 oraciones al día y viví con él su mes de Ramadán en el cual solo comía por las noches y me desvelaba los secretos y triquiñuelas de otra gente que conocía. En el mismo piso vivíamos con una chica y con otro chico. El otro chico comía cerdo a diario, lo cual produjo situaciones cómicas en la casa. Aprendí con él que hay muchos tipos de musulmanes y muchas diferencias en el árabe y que el no entendía bien el acento de los marroquíes, por ejemplo.

CON MUSULMANES EN INDIA
A pesar de que en India la religión predominante es el hinduismo, en India hay un crisol de religiones muy variopinto y se calcula que un 13% de la población es musulmana. En general, y salvo algún grupo radical, la convivencia entre hindúes y musulmanes en India se desarrolla de forma pacífica y es un ejemplo de convivencia, como constatamos a lo largo de 9 meses por allí. Los musulmanes en India son mucho mas tradicionales que los hindúes y se nota mucho a la hora de relacionarte con ellos. Cuando vivimos y viajamos por allí, hablábamos con ellos y se percibía mucho el miedo y el rechazo. Recuerdo por ejemplo cuando fuimos al mercado de piedras en Rajastan. Ese mercado estaba situado a las afueras de la ciudad y los artesanos eran musulmanes. Lo primero que me llamó la atención cuando entré a la tienda es que los hombres (no hay mujeres cara al público) no llevaban barba sino bigote (algo muy típico entre los hindúes). Les preguntamos a qué se debía y la respuesta fue que tras el 11/9 las ventas cayeron en picado y se afeitaron porque si no no vendían sus productos. Para ellos renunciar a su barba había sido algo duro pero lo hicieron debido al miedo al rechazo y la caída de ventas. También visitamos barrios musulmanes, cantos sufíes, mezquitas, tumbas, escuelas con niños estudiando el Corán, etc. Aun así es una cultura muy reservada para el no iniciado. Diría que es casi opuesta a la actitud hindú, algo más exhibicionista.

En India se producían situaciones cómicas como ir paseando por un barrio musulmán y ver pasar una piara de cerdos salvajes o estar en el barrio hindú y ver pasar las vacas (lo que uno no quiere el otro lo desea). O ver un partido de futbol (soccer) con hindúes y musulmanes mezclados pasándoselo pipa.  No son mas que ejemplos de las diferentes costumbres y contradicciones del ser humano. También es curioso que el símbolo de India, el Taj Mahall, sea una tumba musulmana.


ESTUDIANDO CON MUSULMANES EN LA UNIVERSIDAD CON GENTE TAPADA
Mientras estudiaba los cursos de ingles en USF muchos de mis compañeros eran musulmanes, la mayoría de ellos eran de Arabia Saudita. De hecho los saudíes eran mayoría entre los estudiantes extranjeros. La experiencia con ellos en general fue muy positiva e intercambié con ellos muchas cosas. Recuerdo con agrado que a pesar de las diferencias culturales teníamos nexos de unión mas cercanos que otras culturas. Por ejemplo los saludos. A la gente de Arabia le gusta saludar con besos, les gusta tocar, la distancia es corta... algo muy parecido a los españoles y muy diferente de los americanos. Allí conocí gente de los dos extremos: gente muy tradicional, conservadora, que se toma la religión muy en serio y gente que aunque parecía muy formal pero luego en FB (tengo varios añadidos) veía como colgaban sus vídeos y fotos de fiestas y borracheras (por amigos comunes, evidentemente no los ponen en su perfil)


Pero la experiencia que viví mas chocante fue con una chica de Arabia Saudita. Rana, nombre ficticio pero que es como ella misma me pidió que la llamara, iba vestida con una túnica negra llamada abaya que la cubría todo el cuerpo hasta los tobillos. En la cabeza llevaba un pañuelo negro tradicional o hijab que la cubría toda la cabeza, el pelo y el cuello. Lo único que llevaba visible era su rostro y sus manos.

Rana durante las dos primeras semanas de clase no tenía libros y se sentó a mi lado pegada para compartirlos. Al principio, el primer día se me hizo algo raro, el miedo a lo nuevo y desconocido, pero traté de soltar prejuicios y establecer una relación normal. Ella era una chica joven, simpática y muy agradable. Era difícil calcular su edad pero era muy joven. Tenía una hija y estaba casada con otro saudí y eran gente de dinero, como la mayoría de los saudíes que viven en EEUU.  Hablé mucho con ella durante ese tiempo. Recuerdo que me llamaba la atención que a pesar de ir tan tapada podías saber mucho de una persona si eres un poco observador. Ella llevaba telas caras, ropa de seda y debajo de la abaya su ropa también parecía cara. A pesar de ir cubierta siempre podías adivinar mas o menos la silueta y el pañuelo no hacía mas que acentuar lo mas bonito que tiene una mujer: sus ojos y sus labios. A lo largo de esas dos semanas, cada día, estábamos sentados juntos compartiendo un libro y experiencias de dos extranjeros buscándose la vida de formas diferentes en EEUU. Y fue algo precioso. Al segundo día ya no veía el pañuelo, solo una persona como yo.

Dicho todo esto me llama la atención como en pleno siglo XXI aun nos fijamos en todas estas cosas. Me llama la atención lo poco acostumbrados que estamos en España (y por extensión en el mundo) a lo diferente, a los extranjeros, a los emigrantes. Me llama la atención el poco interés (debido al rechazo) que tenemos de conocer a extranjeros y miembros de otras congregaciones religiosas cuando a mi me parece algo fascinante. Me llama la atención lo poco que sabemos de otras religiones, de otras culturas, de otros países. Me llama la atención que cada vez que hay un conflicto, en el que la religión está por el medio, saca nuestros instintos y prejuicios mas rastreros. Me llama la atención que el mundo que vivimos está lleno de fanáticos talibanes (y no hablo de religión) de todo tipo (política, alimentación, educación, religión...). Me llama la atención el recurso fácil de "si alguien no se adapta que se largue". ¿Cuántos de esos han hecho el esfuerzo de emigrar? Todos tenemos que arrimar el hombro y buscar maneras de convivir respetando al projimo y sus creencias. ¿Llegará el momento en que prohibirán a los cristianos llevar una cruz colgada del pecho o a los budistas llevar su túnica? ¿No habria que quitar de las aulas la foto del Rey para no herir a los republicanos? ¿no nos perdemos entre tanto detalle y tanta tontería y nos olvidamos de lo importante (la educación)? ¿Son los musulmanes los nuevos gitanos? El tema da que pensar..

26 abril 2010

Los dos lados del cerebro

¿Sabías que nuestro cerebro tiene dos hemisferios?
Me imagino que todo el mundo mas o menos conoce esto. La cuestión es que dependiendo que hemisferio predomine, tenemos unas tendencias u otras. Lo ideal es trabajar ambos hemisferios, crear un balance, una armonía entre ambos polos. Veamos algunas de las características de ambos hemisferios (muy resumido):


TENDENCIAS DEL HEMISFERIO IZQUIERDO DE CEREBRO (lado derecho del cuerpo)
  • Racionalidad
  • Buena respuesta a instrucciones verbales (piensa a través del lenguaje)
  • Resuelve los problemas a traves de la lógica, secuencialmente y analizando las diferentes partes de las cosas
  • Estructurado
  • Prefiere hablar y escribir
  • Prefiere test de multiples respuestas
  • Emociones controladas
  • Es lógica, prefiere causas y efectos
  • Lado masculino de nuestra personalidad
  • analiza el tiempo
  • Se centra en el pasado y el futuro
TENDENCIAS DEL HEMISFERIO DERECHO DEL CEREBRO (lado izquierdo del cuerpo)
  • Intuición, creatividad
  • Buena respuesta ante instrucciones mostradas
  • Busca las semejanzas entre las cosas
  • Fluido y espontaneo
  • Información incierta, elusiva
  • Prefiere dibujar y manejar objetos
  • Le gusta cuestionarse las preguntas de la vida
  • Expresa sus emociones
  • Ve correspondencias, semejanzas
  • Lado femenino de nuestra personalidad
  • Analiza el espacio
  • Se centra en el presente, aquí y ahora
Todos tenemos todo en nuestro interior. Me hace gracia cuando escucho "las mujeres tenemos intuición femenina" ya que la intuición es una característica humana y no es exclusiva de la mujer. Yo soy un hombre intuitivo y conozco mujeres nada intuitivas, todo depende del desarrollo de tu personalidad. Ese es un ejemplo de tantos: todos tenemos todo y todos podemos trabajar y equilibrar esta hermosa polaridad. Aunque todos nos movemos de un hemisferio a otro, siempre hay uno de los lados que es mas dominante y unas personas tienen mas equilibrio que otras.

Me gustaría que vierais (si os apetece) este vídeo de Jill Bolte Taylor, neuroanatomista, intelectual e investigadora del departamento de Psiquiatría de Harvard dedicada al estudio de enfermedades mentales. Ha sido considerada una de las 100 personas mas influyentes del año 2008 por TIME y tiene numerosos premios y galardones. Jill Bolte Taylor un día amaneció con una embolia cerebral en donde tuvo la oportunidad de experimentar los efectos de un derrame en la parte izquierda de su cerebro. Tuvo una experiencia extrasensorial  y su testimonio es interesante al ser una mujer respetada, científica en Harvard. Esta fue su charla en TED (subtitulada en español).
Parte 1:


Parte 2:

22 abril 2010

Tiger Woods y el dia de la Tierra

Hoy es el día de la Tierra y lo voy a relacionar con Tiger Woods, más adelante veréis por qué. Recuerdo que cuando fuimos a North Carolina de vacaciones, en el hotel coincidió que en ese instante estaba Tiger Woods lavando su imagen  "pidiendo perdón". Daba igual qué canal de TV pusieras, allí estaba él, omnipresente, y repetían su discurso una y otra vez como un mantra durante horas. Me preguntaba por qué y mi única respuesta era: puro marketing. Mueve mucho dinero, miles de millones de dólares. Más tarde me enteré que en sus ruedas de prensa hay unas 180 cadenas de TV. Casi nada, monada...

Estaba en juego una industria, la del golf, que mueve al año entre construcción de campos y hoteles/club house, contratos de tv, impacto del turismo en ciudades con torneo importante, venta de herramientas, zapatos, vestimenta, etc una cantidad cercana a los cincuenta mil millones de €. Escrito en cifras es más apabullante: 50.000.000.000€, el que tenga frenos que frene.

¿Y qué tiene que ver esto con el día de la Tierra? Pues mas bien poco o al mismo tiempo mucho. Florida  es la capital mundial del golf. Está llena, por todos lados, de cientos y cientos de miles de campos de golf. Y eso es un desastre contra el medio ambiente debido a los enormes recursos que consumen para manter un campo en perfecto estado. Cerca de 11.365.000.000.000 litros de agua se usan cada día para regar los campos de golf de todo el mundo, casi la misma cantidad de agua que gastan todas las personas del mundo cada día en su uso personal.

Mama Tierra, Mother Earth: