Desde este State Park puedes tener unas increíbles y fascinantes vistas del río Colorado, de Canyonlands National Park y de las distantes montañas La Sal, como muestra la siguiente imagen:


Dice la leyenda que este es un punto donde los antiguos vaqueros conducían a los caballos salvajes para acorralarles y así poder coger el que querían. También es un lugar donde, sin duda, se harían encerronas de vaqueros y forajidos dignas de una buena película del Oeste.

Como os podréis imaginar reina un silencio absoluto. Es uno de esos lugares donde el silencio penetra hasta la ultima célula de tu cuerpo. Un buen sitio para dejar la mirada perdida entre las rocas, disfrutar del momento y contemplar la belleza de la vida. Si os pilla de paso o cerca... no os lo perdáis!

