El consejero es un afroamericano sonriente que me recuerda del gran Bill Cosby. Me da una cálida bienvenida mientras me estrecha la mano. Tras preguntarme qué es lo que quiero me dice que tiene que consultar algo fuera. Se ausenta unos minutos. Era el momento perfecto para observar el despacho en el que trabaja, y además probablemente nunca volvería a estar ahí en mi vida. El despacho tiene algo de acogedor, de familiar. Tiene su sello y energía. Se nota que llevaba años allí, se necesita toda una vida para llenar un despacho con tantos detalles. Huele a muebles viejos, a polvo añejo. A persona querida en la comunidad, con lazos, con carisma. No quedaba un rincón en la pared o en el escritorio libre...
Observo, escucho, huelo. No soy Sherlock Homes pero juego a ello. A mi izquierda me encuentro con una foto del boxeador Alí autografiada para él. Alí tiene el torso desnudo y me mira a los ojos con una mirada penetrante que da miedo. Debajo, hay otra foto del consejero con su equipo de pesca. Posa sonriente con un pez de metro y medio en sus manos. Al fondo, al lado de la ventana, figuras africanas le dan un toque exótico al lugar. Una de ellas tiene una gorra de los indios Seminoles sobre su cabeza. Restos de un lunch sin acabar en un rincón. Muchos detalles y referencias a la comunidad afroamericana, como una foto de Martin Luther King. Veo una especie de cinturón de tela enmarcado que no acierto a saber qué es. Fotos de su pequeña nieta negra con trencitas le dan un toque de color y alegría al lugar. La mesa tiene notas y recortes por todos lados. Una de las notas al lado de la mesa me la tomo como un aviso a navegantes. La nota dice "prohibido quejicas". Un par de cuadros, de los que parecen títulos universitarios, dicen "al mejor padre" y "al mejor abuelo". Mientras espero me pregunto qué coño habrá que estudiar para ser consejero en un College.
Cinco minutos después el hombre vuelve. Lo primero que me dice es hablo un poquito español. Luego me dice lo hablo gracias al Señor. Por si no me quedaba claro añade Jesucristo. Tras lo cual me suelta también se decir ¿Dónde está el baño? Yo, que no me esperaba el tema, me quedé de piedra y no supe qué decir. Solo acerté a decir muy bien..
5 comentarios:
¿No habrás comido nada con setas últimamente, no?, jejeje... Rosendo ha sido la guinda del pastel.
Tremendo personaje el consejero.
Muy bien explicado.
Chico observador... :)
AlSur.
si el tipo ese es como yo, no cuesta nada acumular detalles en una habitación...
Me gusta esa faceta detective privado observando al conserje, me ha recordado al mayordomo del resplandor, espero que no os comunicarais por telepatía.
Un saludo
Gracias por las palabras chicos! Un abrazo!
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