Pero volvamos a la señora. Caminaba muy despacito. Estábamos en la zona de la fruta y verdura cuando, de pronto, la veo coger un péndulo que le colgaba del pecho a modo de colgante. Lo cogió con su mano derecha y lo puso encima de cada fruta y verdura, preguntándole al péndulo qué llevar en la cesta de la compra ese día. Repitió la operación en la zona de la carne. Yo la miraba en una mezcla entre estupefacto y divertido. Quizás porque nunca dejaré que mi vida dependa de un péndulo.
15 marzo 2011
El péndulo
Pero volvamos a la señora. Caminaba muy despacito. Estábamos en la zona de la fruta y verdura cuando, de pronto, la veo coger un péndulo que le colgaba del pecho a modo de colgante. Lo cogió con su mano derecha y lo puso encima de cada fruta y verdura, preguntándole al péndulo qué llevar en la cesta de la compra ese día. Repitió la operación en la zona de la carne. Yo la miraba en una mezcla entre estupefacto y divertido. Quizás porque nunca dejaré que mi vida dependa de un péndulo.
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4 comentarios:
Asi estaba de gorda, mi pendulo no pararia de decirme que fuera a los dulces :P
Lo curioso fue que me dijo que no comia cerdo porque le hinchaba las caderas. Sin embargo cuando vio unas salchichas de hacer hot-dogs ni pendulo ni nada. Lo mismo con los dulces. El pendulo lo uso mas para lo dudoso o algo asi
No sé si me ha pillado el día tonto, pero me ha entrado una risa floja imaginándome el percal que para qué. Buenísimo.
TE PUDES ASE SEGUIDORA MIA PORFAVOR :)
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