A lo largo de los años he experimentado diferentes estrategias para mejorar mi salud intestinal. Teniendo en cuenta que alternaba diarreas y estreñimiento (y muchas mas cosas), voy a compartir con vosotros un poco de lo que a mi me funciona. Quizás ya conozcáis lo que digo, si tenéis aportaciones personales son bienvenidas, de los debates aprendemos todos. La eliminación es muy importante para tener una buena salud y prevenir el cáncer de colon, entre otras muchas cosas. Mi alimentación ha ido cambiando a lo largo de los años. Lo mejor es quedarse con lo que funciona y quitar aquello que no. Para ello la observación concienzuda es el mejor camino. El orden no es importante porque lo importante es
trabajar todos los aspectos al mismo tiempo. Los puntos mas importantes para mi equilibrio* son:
1. Descanso. Importante y normalmente no es tenido en cuenta. Soy una persona que por una serie de circunstancias podía dormir solo 4-5 horas, estar despierto y con energía. O eso creía. Pero para tener una buena salud intestinal
es necesario tener un buen hábito de sueño/descanso. Si no descansas lo suficiente (al menos 7-8 horas) tu cuerpo no tiene suficiente energía para el proceso de eliminación, que se produce por las mañanas. Y poco a poco irá apareciendo el estreñimiento y la retención, incluso aunque tus hábitos alimenticios sean mas o menos saludables (ojo, puede ser el eslabón que te falta). Crea una rutina que te permita ir cada día a la cama mas o menos a la misma hora y puedas estar el tiempo que necesitas descansando.
2. Ejercicio. Importante para la salud en general y para la salud intestinal en particular. La vida sedentaria es uno de los enemigos de la salud y la vida plena. Si no hay un trabajo físico moderado, al menos un mínimo de 4 días a la semana, poco a poco irán apareciendo problemas. No es necesario ir a un gimnasio (aunque no sería mal si puedes permitírtelo). Caminatas a ritmo medio-alto de media hora o bici o correr (4 días), unos estiramientos ( yoga o pilates también valen), unas tablas de abdominales de 10 minutos (5 días), y unos sprints cortos (un día a la semana) son suficientes para mantener el cuerpo saludable a nivel intestinal. La cantidad, tipo, intensidad y duración del ejercicio depende un poco de cada persona, lo anterior es una referencia personal que a mi me funciona. El excesivo ejercicio agota el cuerpo y con ello las
reservas para la eliminación. El ejercicio mal hecho y excesivo no es sano ni contribuye a la salud. Si te decides por complementarlo
con yoga y encuentras un profesor competente, te puede enseñar técnicas que mejoran la salud digestiva. Y otras muchas cosas, entre ellas a respirar correctamente (importante). Encontrar buenos profesores de yoga o de educación física no es fácil, y deberás encontrar alguien que se ajuste a tus características personales y te eduque (
la educación te da libertad). El ejercicio bien hecho provoca un poco de cansancio que produce
bienestar (las famosas endorfinas). El ejercicio mal hecho produce agotamiento e incluso problemas para dormir. Aprende a escuchar de nuevo tu cuerpo. El ejercicio merecería una entrada en si mismo ( o un libro), pero no me voy a extender.
3. Cuidado con los lácteos. Recuerda que me refiero a personas con problemas. Aunque su consumo está muy extendido, cada vez es mayor la cantidad de gente que tiene problemas con la lactosa y la caseína. Si tienes problemas digestivos deberías mirar si tienes intolerancia o al menos probar cómo te sientes una temporada sin lácteos. Observar si cambia tu digestión y tus hábitos de eliminación/gases. Lo que menos lactosa tiene son los quesos curados, luego el yogur (si lo haces casero es mejor) y la leche es lo que mas lactosa tiene. Si no tienes intolerancia puedes consumir lácteos, pero sin abusar. [Con el tema lácteos estoy haciendo nuevos experimentos, cuando lo observe durante mas tiempo ya os contaré]
4. No consumir azúcar y bajar el consumo de carbohidratos refinados. El azúcar refinado es uno de los mayores enemigos de la salud intestinal y la mayor causa de tener altibajos y picotear. Una de las causas de las inflamaciones, irritaciones, diarreas, etc es el consumo abusivo de carbohidratos refinados ( o integrales) y/o de productos que llevan azúcares (o siropes o ágave). Si tienes problemas digestivos no recomendaría consumir
nada que lleve azúcar, salvo un poquito de miel (y muy poquita). La bollería, pasteles, panes, dulces, caramelos, pastas y arroces blancos son tus mayores enemigos. Mejor comer mantequilla, que desayunar leche desnatada y cenar un helado (azucarado ademas!). Ojo a los azúcares y los productos con gluten (deberías saber si tienes tolerancia) porque son como
pegamentos en el intestino, impidiendo la correcta eliminación. El
excesivo consumo de fruta también contribuye a una mala salud intestinal, sobretodo si ya tienes problemas, ya que probablemente acabes alimentando una
candida (fruto de las fermentaciones, gases y demás). Un par de piezas de fruta al día es suficiente mientras haya irritación/ inflamación. Evita durante una temporada la fruta seca (dátiles, higos, uvas pasas, etc) ya que son altas en azúcares. Controlando el consumo de azúcar bajará la inflamación (controlas la insulina) y eliminarás bacteria. Ejemplo: en vez de comer carne o pescado con pan y patatas fritas, acompañalo de una ensalada y verduras al vapor o cocinadas como mas te guste. Los cereales azucarados del desayuno y la bollería (incluido el pan blanco) son uno de tus mayores enemigos, ojo a ello. Ya se que sabe muy rico, pero no estoy hablando de sabores, estoy hablando del proceso digestivo. Si quieres consumir cereal, mejor hacer arroz integral que comer pan blanco. La quinoa es una semilla que tiene mucha proteína. Ojo a los panes tostados, que normalmente salvo que sean de calidad, tienen azucares. Hay
diferentes tipos de metabolismo; necesitas descubrir el tuyo para ajustar las proporciones de proteína/carbohidratos que necesitas. Encuentra tu equilibrio independientemente de lo que digan las corrientes de moda, es fundamental. Cuando comes sano y equilibrado baja tu deseo de comer comidas basura y de picar entre horas.
5. Consume la fibra en forma de fruta y verduras. El consumo de fibra (en frutas y verduras) es importante para la eliminación. Aunque si tienes problemas en el colon (irritable, colitis o estreñimiento) puede que te genere problemas. Para solucionarlo puedes usar una batidora, que ayuda de forma externa al proceso de digestión, quedando mas energía para la eliminación. Puedes hacer
smoothies (con la fibra) o zumos (que eliminan la fibra pero aportan los nutrientes). Cuidado con los zumos de frutas, no abuses, ya que contienen muchos azúcares (naturales) debido a la hibridación. Uno de mis favoritos para favorecer la eliminación es
zumo de piña natural y un poquito de jengibre. La fruta entera se asimila mas despacio y aporta fibra. Los zumos verdes son muy recomendables, aportan gran cantidad de minerales. Pero recuerda que los zumos son comidas, no bebidas. No busques la fibra en los cereales azucarados del desayuno. No bebas zumos embotellados, compra una buena licuadora mejor!!! Es recomendable consumir una ensalada al día (mejor dos) y al menos 2-3 raciones de verduras (puede ser brocoli, coliflor, calabaza). Por ejemplo, puedes comer pescado acompañado de una pequeña ensalada y un poco de brocoli al vapor. Usa aliños
sin azúcar. Los
arándanos van muy bien para la eliminación y aportan muchos antioxidantes.
5. Probióticos. Tomar probióticos es una cosa que me ha venido muy bien. Ayuda a repoblar la flora intestinal. Si combinas la reducción de bacteria (controlando la ingesta de azúcar y carbohidratos no saludables) con la toma de probioticos, repoblarás tu intestino de bacteria saludable. Yo he usado largas temporadas probióticos de máxima calidad que necesiten ser refrigerados y me ha ido muy bien. Ha sido una de las claves, y conozco mas casos como el mío. Los yogures industriales aportan muy poquito (por mucha publicidad "bio" que hagan).
6. Omegas: aceite/semillas de lino, pescado, huevos. Llevo tomando regularmente aceite o semillas de lino y puedo hablar muy favorablemente de ello. Contribuye a la regularidad y a una eliminación más completa y fácil. Tiene omegas (favorecen la desinflamación) y es bastante digestivo. Si lo usas compra uno de máxima calidad: puro, no filtrado, orgánico y prensado en frío. Otra opción es usar las semillas y ponerlas en smoothies. Los
aceites de pescado de calidad y/o
cod liver oil es algo que estoy probando desde hace poco tiempo como para decir algo, pero de momento parece que me van bien. Los Omegas es algo que necesitas conocer y comprender, nuestra dieta habitual los tiene descompensados. Los pescados como el salmón, lubina, sardinas... son ricos en omegas. También hay huevos ricos en omegas (compra huevos de calidad, es importante). Es importante que los aceites sean de máxima calidad, por la oxidación, y mirar que sean filtrados sin mercurio.
7. Observa tus heces y tu orina. Es fundamental para conocer como está funcionando tu dieta.
Puedes
consultar la tabla de Bristol (ver gráfico abajo) para ver como son tus heces y comprender el proceso. El número 4 es lo ideal (siento ser tan gráfico, jajajaja). La orina indica si estás bebiendo lo suficiente y comiendo suficientes verduras/frutas.
8. Mis aceites favoritos: aceite de oliva y de coconut. El aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío es el mejor aliño para ensaladas (aunque se pueden hacer otras mezclas, dependiendo de que buscas con el aliño). Yo suelo usar desde hace tiempo para cocinar aceite de coco virgen, no refinado, ecológico y de primera presión en frío. El aceite de coco dicen que no altera su composición a altas temperaturas, por lo que es ideal para cocinar (al horno y salteados). Usarlos con moderación. Reducir las fritangas. Usar mas el horno, la plancha, cocido o vapor. Si consumes frutos secos, recomiendo comerlos sin tostar ni sal y ponerlos a remojo durante unas horas (favorece la digestión)
9. Da descanso a tu aparato digestivo si lo necesita. Cuando sientas malestar y tu aparto digestivo esté sobrecargado, puedes darle un pequeño descanso. Piensa que el aparato digestivo a penas descansa a lo largo de su vida y que entre un 60 y un 80% de nuestra energía se va a la digestión (especialmente si es pesada). Si cuando tienes un esguince o rompes un brazo haces reposo, ¿por qué no hacerlo cuando te afecta a los órganos internos? Si estás muy taponado/diarrea o con mucho malestar/enfermo, un día de dieta líquida no te va a matar (ni de hambre, ni literalmente). La sopa de pollo de la abuela (o vegetal casera) + zumos verdes y de fruta, pueden darle a tu cuerpo la energía que necesita en un momento dado para eliminar o recuperarse. No te pases el día comiendo entre horas, eso impide a tu aparato digestivo descansar y se te va demasiada energía en la digestión
10. Nuestro cuerpo es un 70-80% de agua. La cantidad de agua a beber depende de tu alimentación y tu actividad. La media de 8 vasos de agua, forzándote a beber si no lo necesitas, es absurda. Si tu alimentación es rica en fruta, verduras y alimentos frescos necesitas beber menos agua que una persona que no come fruta ni verdura y come todo procesado/seco. Es importante beber agua y que haya una cantidad mínima de frutas y verduras, ya que aportan vitaminas, minerales, enzimas y agua filtrada natural. Nosotros bebemos desde hace años agua sin cloro filtrada. El cloro favorece el estreñimiento. El mejor agua es el de manantial, si tienes una fuente cerca de casa vete con botellas, tu salud lo agradecerá infinitamente. Si no al menos en EEUU los supermercados dispensan agua filtrada por ósmosis. Recuerda que tu cuerpo es un 70-80% de agua, es para pensarlo.
Si tienes sugerencias y cosas que compartir puedes dejarlas en la zona de comentarios. Lo se, es otro tocho, pero no he podido resumirlo más sin que sonara demasiado reduccionista. Recuerda que lo importante no es lo que comes, sino lo que digieres y asimilas.
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Nota: no soy médico ni nutricionista. Esta entrada es para compartir mi experiencia personal con otras personas. Consulta a tu médico o nutricionista para introducir cualquier cambio en tu dieta o estilo de vida.