La educación ayuda a la persona a ser lo que es capaz de ser (Hesiodo)
Esta es la historia del poli bueno y el poli malo... del profe bueno y el profe malo... Creo que todos guardamos en la memoria aquellos que han sido nuestros profesores favoritos. Aquellos que recordamos no solo por lo que nos enseñaban en clase sino por su forma de ser, por su manera de transmitir... recuerdo que mis profesores favoritos siempre fueron aquellos que me hacían cuestionarme las cosas por mi mismo, que me motivaban a participar, que comunicaban (que palabra mas bonita) mas que soltaban un rollo mecánico o leian un libro. Aquellos que te educaban y te enseñaban a aprender. Que veías su sabiduría en el brillo de sus ojos. Y que a veces, no necesariamente eran profesores; podía ser tu abuelo, un vagabundo o una persona que siente al lado tuyo en un banco, un libro... Pero hoy quiero hablar de los profesores, profesión en peligro de extinción (a pesar de que hay tantos).
Sin ir mas lejos en culturas milenarias como el budismo se dice que hay dos tipos de maestros: aquellos que tienen el dharma o aquellos que no lo tienen. Pongamos un ejemplo. ¿Sabeis cual es la diferencia fundamental entre un monje y un Lama? El dharma. Quiere esto decir que dos monjes reciben la misma formación, escuchan las mismas palabras, etc. Pero se convierte en Lama aquel que cuando sale a enseñar es capaz de transmitir lo aprendido y experimentado. Y transmite porque habla desde la comprensión, sabiduría y experiencia personales, no trata de repetir mecanicamente lo que otros le han contado, de dar enseñanzas "refritas". Entonces transmite, tiene el dharma.
Esa es la diferencia entre ser un loro y ser un maestro... ¿Recordais el pequeño saltamontes, verdad?
Evidentemente en el mundo actual, tanto en nuestras escuelas como en los monasterios, el tema está muy desvirtuado. Porque "el hábito no hace al monje", nunca mejor dicho. Os preguntareis, a donde quiero ir a parar? Pues a mis clases de ESOL, de inglés. Tengo dos profesores: uno podria decir que bastante bueno y la otra, en mi opinión, es nefasta. Lo que no me parece de recibo, a estas alturas del siglo XXI, es ir a clase de inglés y pasarme tres cuartas partes de la clase haciendo ejercicios en silencio (fáciles por cierto), mientras la profesora merienda o usa internet, sin prestarnos ni atención, con una actitud de total desinterés por enseñar. Vamos, que casi te da apuro molestarla si tienes una duda mientras esta enchufada al ordenador. No me parece, ni medio normal, tratar de aprender una lengua en silencio. ¿No es un contrasentido? Mientras el otro profesor pone entusiasmo, nos enseña cultura, hablamos en clase, participamos,... en la otra nos dedicamos hacer ejercicios en silencio. Por tanto, he decidido dejar de ir a su clase. Creo que para mi era una perdida de tiempo y ademas me frustraba. Por cierto, se está quedando vacía, no soy el único que ha optado por esta vía. En Enero empiezo otras clases, espero que sean de mas calidad. ¿Qué por qué os suelto este rollo? Ya lo decía Hemingway "mi psicoanalista es mi máquina de escribir". No sé qué os sugiere esto, pero tenia ganas de soltarlo...
Edito: mi profesora es una de esas de la "vieja guardia", de unos 60 años, con ganas de jubilarse.
Os dejo con uno de mis videos favoritos, de esta banda de rock alternativo (para otros de Nu-Metal) llamada Linkin Park









